El pleno de Oliva debatirá dos mociones para proteger la citricultura


El concejal de agricultura, Fernando Sendra, ha presentado públicamente las mociones que presentan toda una serie de medidas para paliar la grave situación por la que atraviesa el sector citrícola, un sector hasta ahora productivo e importante en Oliva, pero que al igual que en otras ciudades, está siendo deficitario y por tanto, abandonado por sus primeros productores, los agricultores. La pertinaz sequía, la llegada de naranjas de otros países o comunidades y la descompensación en los precios entre lo que cobra el agricultor a lo que paga el consumidos final, son sólo algunos de los problemas fundamentales a los que se quiere buscar solución con la implicación de todas las administraciones, y sobre todo con la propuesta de una docena de medidas de urgencia




 

El pleno de Oliva debatirá dos mociones para proteger la citricultura

Fernando Sendra, como concejal de agricultura de Oliva, ha presentado dos mociones que serán debatidas en el próximo pleno municipal y que van encaminadas a instar a las distintas administraciones a paliar las pérdidas y sobre todo las adversas condiciones en que tienen que trabajar los agricultores dedicados al cultivo de cítricos en la Comunidad Valenciana y en Oliva.

La primera moción hace referencia al problema de los precios y sobre todo a la enorme diferencia existente entre los precios pagados a los citricultores y los que pagamos los consumidores, además de la llegada de cítricos de otros países.

Las medidas propuestas por el concejal en la moción, previamente consensuada con el Consejo Agrario Municipal, pasarían por la creación de un observatorio de seguimiento y determinación de los costes de producción, creación de un observatorio de seguimiento de los precios de venta en destino, la creación de un organismo que determine los precios mínimos dignos, con un margen de rentabilidad adecuada para asegurar la viabilidad, basándose en los resultados de los dos ejercicios anteriores y dotar de elementos legales a dichos organismos.

Además se solicita la regulación de una serie de medidas realmente eficaces de cara a la modernización del sector y la estructura productiva existente para que permita la entrada de jóvenes en el sector.

Otro de los aspectos que preocupa y se pide su regulación es la importación de productos cítricos de terceros países, por lo que se pide que se establezcan máximos a la importación, así como establecer normas a la comercialización exigiendo unos mínimos de calidad, envasado y etiquetado, además de medidas fitosanitarias.

El aspecto fiscal es otro de los considerados como importantes, por ello se solicitan exenciones fiscales para los citricultores, así como la exención del ibi y la facilidad para que los jóvenes accedan mediante compra o herencia a las tierras de uso agrícola. Estudiar la adaptación de los módulos fiscales para ajustarlos a la realidad del sector, establecer ventajas fiscales en la compra o uso de algunos productos necesarios como el agua o los carburantes.

Se propone así mismo, la creación de un catálogo de tierras aptas para el cultivo y un banco de compra o arrendamiento que facilite su accesibilidad a los jóvenes agricultores y unas medidas que permitan una jubilación digna para las personas mayores.

Por último, se incide en una idea que ya se ha debatido en diversas ocasiones, la implantación de la denominación de origen “Naranja Valenciana” para acabar con el intrusismo y la competencia desleal por parte de otras comunidades o de empresas distribuidoras que venden como valencianas, naranjas de otras procedencias.