¿ LOGSE, LODE, LOE.............?


Millones de alumnos intentando recuperar en septiembre asignaturas pendientes en el tiempo récord de tres días, barracones por insuficientes aulas, necesidad de nuevos colegios e institutos, corrección apresurada de exámenes, masificación, saturación, protestas masivas de padres disconformes, problemas de ratio, escasez de materiales, desperfectos y remodelaciones en espera de varios centros, conflictos con el servicio de comedores escolares, etcétera; todo ésto y aún más -sin contar con el acoso, el maltrato, el fracaso en las notas o el absentismo entre otros- marca el inicio del curso y conforma la realidad del panorama actual del sistema educativo español.




 

¿ LOGSE, LODE, LOE.............?

Un sistema educativo sostenido dificultosamente por una específica ley que, desde el comienzo de la transición -hace treinta años ya- ha ido cambiando de nombre y de contenido mediante sustanciales reformas, enmiendas y modificaciones parciales y totales: LOGSE, LODE, LOE...demasiados nombres para una misma cosa. Muchos cambios, y total, para venir a ser lo mismo. Una ley, que parece 'prostituida' al pasar por tantas manos y estar tan 'manoseada' que ha perdido credibilidad.

 

A cada gobierno le dió por reformar las reformas aplicadas a la ley de Educación por el ejecutivo anterior y hasta incluso por crear una nueva legislación educativa causando malestar en tirios y troyanos. Unas veces, los conservadores se mostraban disconformes por las enmiendas a aspectos religioso-morales. Otras ocasiones fueron los progresistas quienes se molestaron por cambios que afectaron a connotaciones sociales y humanistas de la Enseñanza. O sea, que junto a la Justicia -que también sus leyes principales han sufrido reformas importantes con consecuencias notables para la Sociedad- la Educación es desastrosa y caótica, generalizando. Dos ejemplos de cachondeo, que diría Pacheco. Y a todo ello, los profesores, que como en cualquier oficio, los hay apasionadamente 'vocacionales' y altruistas -cuales auténticos pedagogos y psicólogos en potencia- y 'vacacionales' cuales meros trabajadores necesitados laboralmente -mínimamente cumplidores-; están tan confusos ante tanto cambio legislativo y sin saber que hacer ni que aplicar, pedagógicamente hablando. A muchos de ellos no les satisface ni lo antes ni de lo ahora, y anhelan un término medio, un punto de equilibrio que nadie hasta ahora ha logrado aplicar. Dos épocas distintas. Dos leyes y dos sistemas educativos diferentes. Dos modelos opuestos. Aquel, al que se acusaba de severo y el actual, exageradamente permisivo. Este sector del profesorado, que no se encasilla ideológicamente, que se siente libre e independiente; es el primero en verse impotente ante las elevadas cifras de fracaso escolar -las más altas de Europa- , ante el incremento de 'mobbing', de conflictos disciplinarios con alumnos y de tensiones con padres.

 

No dudo de las buenas intenciones del Gobierno y de la Oposición para acabar con la compleja situación educativa, pero si ambos no abandonan las enfrentadas posiciones dogmáticas e ideológicas sobre el modelo educativo a implantar y no se centran en 'salvar' consensuada y conjuntamente de forma integral la Enseñanza. -entre los dos, entre todos- muy negro veo el horizonte educativo español. Más que discutir sobre Religión o Humanidades, urge erradicar para siempre las crudas deficiencias y atender las carencias, las necesidades de los centros educativos y de sus maestros y alumnos. Todos juntos y unidos y al unísono. Administraciones, gobierno, oposición, profesorado, alumnado, psicólogos, pedagogos y... padres. He aquí la clave.

 

Josep Esteve Rico Sogorb

Escritor y periodista