Las molestias vecinales, primer problema del ocio nocturno


Dentro del marco del 2º Estudio Sociológico sobre Hábitos de Consumo en el Ocio elaborado conjuntamente por la Dirección General de Seguridad Industrial y Consumo, la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios y la Confederación de Hostelería de la Comunidad Valenciana, se ha prestado especial atención a la problemática del impacto colateral provocado por el crecimiento y masificación del ocio ciudadano.




 

Las molestias vecinales, primer problema del ocio nocturno

En primer lugar, un 60% de los encuestados señalan el ruido y las molestias a los vecinos como la principal consecuencia negativa del ocio nocturno, seguidos de los accidentes (de tráfico y emergencias sanitarias) con un 59,73 % y de la suciedad y desperdicios, causados por el botellón, con un 48,89%. Comparando estos datos con el estudio realizado en 2001, hay que decir que los resultados son coincidentes a la hora de señalar las tres principales consecuencias negativas del ocio; sin embargo, la principal consecuencia que se señalaba entonces era la suciedad y, en tercer lugar, las molestias a los vecinos…

Por lo que respecta a los responsables de los efectos del ocio nocturno,  en primer lugar aparecen, como los principales causantes, los propios ciudadanos, (“la gente no tiene educación ciudadana” con un 76’65% y “la gente bebe o se droga y pierde el control de sus actos” con un 76%). En segundo lugar se considera que “la administración no pone los recursos para solucionar estos problemas”, con más de un 68%. También en este punto hay que destacar que más de un 43% consideran que “los dueños de los locales no ponen los medios para resolver estos problemas”, si bien este porcentaje ha disminuido considerablemente desde 2001 (un 72% consideraban entonces que la responsabilidad era de los locales).

A la hora de valorar las propuestas y soluciones para resolver estos problemas, se destaca la necesidad de un “mayor respeto a las normas por parte de los ciudadanos”, con más de un 63%, el “compromiso de todos para hacer compatible el derecho al descanso y la diversión” (46’38%) y la “demanda a la administración de que la regulación del ocio no sea algo impuesto, sino fruto del dialogo” (43,88%).

Cabe reseñar que tan solo un 8’8% tiene la sensación de sentirse perseguido por parte de las fuerzas del orden y un 8’3% señalan que es la administración quien debe decidir cómo y cuándo divertirse.

En resumen hay que destacar que la mayoría de los usuarios plantea que el primer problema que provoca el ocio nocturno son la molestias vecinales provocadas por la falta de conciencia cívica de algunos ciudadanos y que la solución a este problema debe pasar por el cumplimiento de unas normas que sean fruto del diálogo y del consenso que comprometa a todos los colectivos sociales implicados.

La madurez con la que han sido dadas estas respuestas y el grado de autocrítica que los ciudadanos ejercen a la hora de valorar las causas principales del impacto negativo del ocio, nos hacen pensar que la sociedad valenciana está preparada para afrontar este reto, desde el reconocimiento de la importancia económica y social que tiene el ocio nocturno en nuestra sociedad y el carácter absolutamente mayoritario y normalizado de su práctica. No obstante, parece necesario imponer una nueva cultura del respeto a las reglas del juego democráticas -que regulan los principios fundamentales de la adecuada convivencia ciudadana-, de tal manera que se erradiquen las actitudes y hábitos negativos e insolidarios que enturbian el buen funcionamiento del ocio por las noches.