España es el segundo país de Europa con mayor sobrepeso


Casi la mitad de la población adulta española (47%) tiene sobrepeso o padece obesidad lo que nos sitúa en el segundo puesto entre los principales países europeos, sólo superados por Gran Bretaña. Además, el mito de la rica dieta mediterránea no es, ni mucho menos, una realidad entre los españoles.




 

España es el segundo país de Europa con mayor sobrepeso

Estos son algunos de los alarmantes datos que se han hecho públicos, tras analizar los comportamientos alimentarios en 17 países. En el mundo hay más de 1.000 millones de personas con sobrepeso y, al menos, 300 millones de obesos. En nuestro país, el 34% de la población tiene sobrepeso y el 13% son obesos. Estos calificativos se logran al establecer el índice de masa corporal que se obtiene al dividir el peso por la altura al cuadrado, si la cifra resultante es mayor de 30 se es obeso; si es menor de 20 se considera bajo peso.

 

En este último caso estaban algunas de las modelos recientemente rechazadas en la Pasarela Cibeles, una medida que se ha propagado, ya que el alcalde de Londres acaba de anunciar que retirará los apoyos económicos para aquellos desfiles de moda que contraten modelos con bajo peso, un problema que también afecta al 8% de la población adulta española.

 

Los problemas de sobrepeso y obesidad están claramente relacionados con la inadecuada alimentación y la falta de ejercicio. El consumo frecuente de productos como galletas dulces, helados, patatas fritas, postres listos para tomar y pizzas congeladas es más alto en España que la media Europea. En cambio, está casi a la mitad de la media en lo que se refiere al consumo alto de comida rápida.

 

La otra parte del problema es la falta de ejercicio. Se observa una tendencia creciente hacia el sedentarismo en las actividades de ocio; la práctica de deporte se ha sustituido por ver la TV, jugar a los videojuegos o navegar por Internet. Apenas un 36% de la población española realiza algún tipo de ejercicio al menos una vez a la semana.

 

Mejoran los hábitos de alimentación

 

La parte positiva del informe, es que los hábitos respecto a la comida parecen estar cambiando en todo el mundo. En Gran Bretaña, por ejemplo, el consumo de cola light ha alcanzado al consumo de cola normal y en Estados Unidos el consumo de cola normal ha bajado un 18% en los últimos años, mientras que la cola light ha incrementado un 9%. En España la desproporción es de uno a tres a favor de la cola normal. De la misma manera, se está valorando los beneficios que productos como el yogurt tienen para la salud. Los consumidores están buscando  cada vez más las versiones light y bio, y los productores están respondiendo a esta demanda. En América Latina la venta de yogures light se ha doblado en los últimos cinco años.

 

A pesar de estos cambios, la comida rápida sigue formando una parte importante de la dieta en muchos países.  Además, el consumo de comida rápida parece que sigue creciendo sobre todo entre los jóvenes de 18-24.  Sin embargo, se detecta un fenómeno curioso: en EEUU por ejemplo, a pesar de que un 88% de la gente consume comida rápida, solo un 8% dice que la prefieren a la comida casera.  Además, más de la mitad está de acuerdo con que les gusta la tendencia hacia comida rápida más sana. Esto supone una oportunidad importante para los establecimientos de comida rápida.

 

No puede hablarse de desinformación. En países como Argentina y México aumenta cada año el número de personas que están de  acuerdo con la frase "Pienso que la comida rápida es una basura". Además el porcentaje de individuos (incluyendo los españoles) que piensan que deberían ocuparse más de su salud está en alza.

 

Nuevos tipos de consumidores

 

Se han definido varios nuevos tipos de consumidores, según su comportamiento respecto a la salud, el ejercicio y la dieta. Los han clasificado como "Compensadores", "Tradicionalistas", "Hedonistas ajetreados", "Dejados", "Insaciables deportistas", "Consentidos responsables"  y "Resignados".

 

Un 24% de la población española entraría en el apartado de "Tradicionalistas". Este grupo ha elegido no cambiar su comportamiento, hace las cosas como siempre las ha hecho y no va a cambiar ahora, se mantienen en forma de la siguiente manera: no consumen comida rápida, no practican deporte y no se dan el gusto de comer cosas que no son "buenas" para ellos, consumen vitaminas, usan sustitutos al azúcar y beben agua mineral. Son principalmente mujeres, tienden a ser más mayores y con ingresos medio bajos.

 

El grupo más preocupante es el de los "Resignados", que ocupa otro 24% de la población. Suelen ser hombres mayores con familia, no practican deporte, ven mucha más TV que la media y pasan totalmente de la salud y de tener un buen aspecto. Es poco probable que tomen alcohol, pero si lo hacen, beben cerveza. No consumen comida rápida, ni chocolate o golosinas y fuman tabaco negro.

 

Otro 30% de la población se reparte entre los llamados "Hedonistas ajetreados" y los "Consentidos responsables", con 15% para cada uno. Los primeros son hombres jóvenes activos  y no tienen tiempo para preparar sus comidas, quieren parecer atractivos al sexo opuesto y se mantienen en forma haciendo deporte y ejercicio. No se preocupan por lo que consumen, aunque son adictos a la comida rápida, los platos preparados, la cola normal y el alcohol (cerveza), que suelen compensar con bebidas energéticas y barritas de cereales.

 

Los "Consentidos responsables", por el contrario, está formado por madres que pasan mucho tiempo en casa y delante de la TV, que no practican deporte, aunque para ellos es importante mantener un aspecto joven y ser atractivos. Muchos de ellos tienen hijos, algo que es evidente en lo que consumen: chocolate, golosinas y patatas fritas, pero se observa también un consumo de alimentos básicos como la pasta o las verduras congeladas. Estos dos grupos, los "Hedonistas ajetreados" y los "Consentidos responsables", junto con los "Compensadores", son los tres segmentos más receptivos a productos y mensajes de bienestar. Son consumidores abiertos a probar productos nuevos y bastante receptivos a la publicidad.

 

Las conclusiones finales del exhaustivo estudio, dan cierto margen para el optimismo, ya que la tendencia hacia una alimentación y una vida más sana está creciendo, y lo hará aún más en el futuro. Es un cambio que ofrece una oportunidad importante para las compañías de bebidas, de alimentación, las farmacéuticas, y las que se dedican al ocio.

 

Desde el punto de vista del Marketing Social, es importante ser consciente de estas tendencias y ser capaz de detectar estos cambios en el comportamiento de los consumidores para poder reaccionar de forma rápida y dirigirse a ellos de manera más efectiva.