Solo la inmunoterapia puede detener el avance a la enfermedad alérgica


Según los últimos datos recogidos en el informe Alergológica 2005, el número de pacientes tratados con inmunoterapia o vacunación antialérgica en España ha aumentado en la última década. Todos los resultados de este informe serán presentados por primera vez en el XXV Congreso Nacional de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), que comienza hoy en Valencia.




 

Solo la inmunoterapia puede detener el avance a la enfermedad alérgica

La inmunoterapia, el único método efectivo para detener la progresión natural de la enfermedad alérgica, consiste en la aplicación por vía subcutánea o sublingual en gotas y, en un futuro, en comprimidos de cantidades gradualmente crecientes de un extracto alergénico a un paciente para mejorar la sintomatología causada por la exposición al alérgeno responsable.

 

Los expertos indican que para obtener la efectividad máxima es esencial tener en cuenta tres aspectos: la utilización de vacunas antialérgicas que contengan extractos de alergenos bien estandarizados; alcanzar dosis de mantenimiento óptimas y que se aplique el tratamiento durante un tiempo suficiente (3-5 años). Con estas premisas, la experiencia clínica indica que los pacientes sometidos a inmunoterapia experimentan una mejoría en el control de sus síntomas desde los primeros meses, aunque los resultados óptimos se obtienen a partir del primer año. La eficacia de la vacunación antialérgica ha sido comprobada en el tratamiento frente a pólenes (gramíneas y olivo), epitelios de animales (gatos y perros), ácaros del polvo y el veneno de los himenópteros (abeja y avispa).  

 

Otro de los beneficios de la inmunoterapia frente al tratamiento farmacológico antialérgico es el menor gasto asistencial y económico a medio plazo. Según cifras de la SEAIC, en los últimos años, sólo el gasto de medicación antiasmática se ha incrementado desde los 72,12 millones euros registrados en 1989 a los cerca de 270,46 millones de euros que se cifran en la actualidad. Los expertos en alergología afirman que el tratamiento con inmunoterapia es más económico, teniendo en cuenta que con su aplicación se reduce a corto/medio plazo el consumo de fármacos y el número de consultas en atención primaria e ingresos hospitalarios.

 

 

Inmunoterapia en pautas agrupadas

La doctora Ana I. Tabar, miembro del Comité de Inmunoterapia de la SEAIC, explica que “el inicio del tratamiento con inmunoterapia suele ser lento, pues las pautas habituales de administración hasta alcanzar la fase de mantenimiento requiere, en los primeros meses varias dosis semanales. Este hecho influye negativamente en el seguimiento de la terapia por parte del enfermo, que en ocasiones se cansa y deja de acudir a la consulta, al no ver beneficio rápido”, explica la doctora.

 

En este punto, la especialista señala que “las investigaciones realizadas en este área en los últimos años han comprobado que a través de pautas agrupadas (varias dosis crecientes de extracto alergénico inyectadas en un mismo día) se consigue la misma eficacia e incluso en algunos casos superior, al tiempo que se reduce el tiempo a más del 60% y el gasto sanitario necesario para alcanzar la dosis de mantenimiento y conseguir así una mayor adherencia del paciente al tratamiento y una más rápida eficacia: reducimos los síntomas y la necesidad de medicación al 50% en tres o cuatro semanas”.

 

 

Inmunoterapia sublingual

En los últimos años, han aparecido en el mercado las vacunas de administración sublingual. “Se trata de un producto de gran interés porque en el siglo XXI ningún medicamento debería ser obligatoriamente inyectable. Las investigaciones desarrolladas con la terapia sublingual han ofrecido una eficacia clínica indiscutible y de efectos inmunes semejantes a la forma clásica (subcutánea) en rinitis por alergia a ácaros del polvo y en polinosis”.

 

Finalmente, la doctora Tabar señala que “la inmunoterapia sublingual en comprimidos constituye una nueva forma de hacer inmunoterapia desde el punto de vista metodológico”. Esta nueva forma de inmunoterapia consiste en situar un comprimido debajo de la lengua (sublingual) facilitando su rápida absorción, lo que permitirá que los pacientes puedan utilizarlos en su propio domicilio, lo que puede favorecer al cumplimiento.

 

En los últimos años, en España se ha ampliado considerablemente el número de unidades de administración de inmunoterapia directamente supervisadas por alergólogos. “Sin embargo, debe aumentar mucho más hasta conseguir que la totalidad de los pacientes que acuden a las consultas especializadas para ser diagnosticados tengan la opción de ser tratados bajo la supervisión directa de su especialista”, indica la doctora Tabar.

 

Guía Farmacoterapéutica de Inmunoterapia

Con el fin de ayudar a estos especialistas, y teniendo en cuenta el aumento del arsenal terapéutico a disposición de los alergólogos para aplicar la vacunación antialérgica, el Comité de Inmunoterapia de la SEAIC acaba de editar la Guía de Farmacoterapéutica de Inmunoterapia.

 

“Esta es la primera vez que una sociedad especializada en alergología realiza un vademécum de inmunoterapia. Esta guía pretende ser una herramienta que ayude al alergólogo español a seleccionar productos comercializados para el manejo diario de un modo sencillo a la vez que fundamentado, con la ventaja de que se actualizará periódicamente”, explica la doctora Mª Ángeles Gonzalo, miembro del Comité de Inmunoterapia de la SEAIC.

 

La Guía Farmacoterapéutica de Inmunoterapia se podrá consultar a través de Internet en la página Web: www.vacunasalergia.es y a través de un enlace situado en la página de la SEAIC.