El Palau Ducal de Gandia acoge la exposición ‘Foresta’ de Antonio Costa


De entrada libre, la muestra se podrá visitar desde el 30 de enero hasta el día 1 de marzo dentro del horario de apertura y cierre que tiene el Palacio.




 

El Palau Ducal de Gandia acoge la exposición ‘Foresta’ de Antonio Costa

Antonio Costa estudió bachillerato artístico en Gandia, en el IES María Enríquez. Posteriormente se licenció en Bellas artes en la Universitat Politècnica de València (Facultad de BBAA San Carlos), realizando dos estancias formativas en el extranjero, Academy of Arts, Architecture and Design de Praga y en la Escola de Comunicações e Artes de São Paulo. El año 2012 obtuvo el Máster de Producción Artística que se imparte en la UPV.

La presente exposición se distribuye alrededor de la escalera: en la planta baja, 1ª y 2a planta. En esta muestra se pueden ver dos tipos de obras que dialogan juntas. Por un lado acuarelas y monotipos realizados durante la estancia en Brasil. Un trabajo realizado in situ que dio lugar a un tipo de libro de viaje. Las otras obras que se exhiben son en su mayoría lienzos realizados como resultado de una reflexión de aquella experiencia en Brasil. Estas piezas fueron el resultado de la investigación que presentó como proyecto expositivo (Mirada subjetiva, Sala de exposiciones del Museo de Arte Contemporáneo de Pego, 2012) que clausuraba el Máster de Producción Artística.

Acuarelas ligeras, directas, sintéticas que captan parte de lo vivido fuera de casa, como método de reconocer la novedad de lo que nos rodea, buenas aliadas de la memoria. Estas obras, en definitiva, forman parte de la herencia que se trajo consigo de aquella vivencia. Las obras realizadas en Valencia, pinturas al óleo y otras técnicas como la xilografía, son el resultado de una reflexión sobre un conjunto de factores: la imagen como lenguaje, la propia pintura como medio, el espacio expositivo y el espectador.

Pintadas sobre formatos menos convencionales: cómo lo son apoyos muy estrechados y altos, cuadros muy anchos y de poca altura o superficies en forma de cruz remitente a la cruceta de un bastidor, provocan un diálogo entre el que podemos denominar pintura figurativa y al mismo tiempo abstracta. Los formatos reducidos ya no presentan al espectador una imagen total, definida, sino más bien una insinuación que invita a que la imagen sea reinventada.

En definitiva, Foresta invita al espectador a reencontrarse con las imágenes de su propia memoria mediante obras que insinúan y no procuran revelar. Obras que tienen como objetivo dialogar con el espacio. Imágenes que precisan del título para ser contextualizadas.