6.500 firmas para que Tavernes elimine las barreras arquitectónicas


Unos vecinos de Tavernes de la Valldigna, la mayoría de ellos usuarios de sillas de ruedas, han recogido durante las últimas semanas más de 6.500 firmas para pedir al consistorio que elimine las barreras arquitectónicas, dado que para el colectivo es muy complicado poder desplazarse con autonomía por la localidad. Las barreras arquitectónicas existentes son producto muchas veces por la falta de concienciación social de los ciudadanos que ponemos obstáculos en las zonas reservadas para las personas de movilidad reducida.




 

6.500 firmas para que Tavernes elimine las barreras arquitectónicas

Francisco Javier Jover, vecino de la localidad de Tavernes de la Valldigna es uno de los usuarios de silla de ruedas que ha promovido la recogida de firmas pidiendo al consistorio que cumpla el acuerdo plenario del año 1999 y que elimine las barreras arquitectónicas que existen en el municipio.

Son varias las personas que residen en el municipio y que son usuarios de sillas de ruedas o que tienen una movilidad reducida. A dicha movilidad reducida, hay que añadir el problema de tener que salvar la gran cantidad de obstáculos con los que a diario se encuentran para poder circular por la localidad de una forma independiente. Bordillos elevados, pasos de cebra mal ubicados o mal señalizados, rampas que no cumplen con la pendiente normativa, badenes que no cuentan con rampas de acceso o edificios con escaleras insalvables son sólo algunos de los problemas con los que se encuentran, a los que hay que añadir la falta de conciencia de los ciudadanos que aparcan en pasos de cebra con rampa, en zonas reservadas para minusválidos o lugares de paso preferente.

Es una situación complicada que necesita de la implicación de la administración, ya que los problemas en los edificios no se produce sólo en los antiguos, sino también en los de reciente construcción como el propio Ayuntamiento, ya que los bordillos que tiene son insalvables para una silla de rueda. También es necesaria la concienciación de los ciudadanos de a pie.

Francisco Javier recuerda que los problemas afectan a un colectivo mucho más amplio de lo que pueda parecer a primera vista, ya que no sólo es para las personas que se desplazan en silla de ruedas, sino también a aquellos que caminan ayudados de muletas, andadores, con visibilidad reducida y a las madres o padres con bebés que se desplazan en carrito de ruedas