Fernando Mut ha acusado de corrupción política, a determinados miembros del gobierno municipal de Gandia. En concreto, las acusaciones han sido para el actual alcalde, José Manuel Orengo, el teniente de alcalde, Alfred Boix y el concejal Vicent Mascarell. Los hechos hay que circunscribirlos a la polémica que ya estalló este pasado mes de julio, tras las acusaciones de trato de favor que vertieron los vecinos de la asociación Barranc de Borrell Marxuquera, contra los mismos concejales, por entender que se estaban beneficiando de una posición para evitar pagar la urbanización y reparcelación de la zona, tal y como se está exigiendo al resto de vecinos. Hasta ahora, el PP no había pasado de vagas insinuaciones, pero en este momento, Fernando Mut, como portavoz del grupo municipal popular, ha asegurado que conforme a la documentación que obra en su poder, existen cuatro parcelas, pertenecientes a los cargos socialista o a familiares directos de los mismos a las que se pueden achacar actuaciones claramente ilegales, y que vienen a demostrar la corrupción existente en parte del Gobierno municipal. Mut ha asegurado también , que los funcionarios municipales han recibido presiones directas tanto del alcalde Orengo, como del concejal de urbanismo Jaume Borrás, para que no se les facilitara la documentación requerida, pero que a pesar de los impedimentos, en estos momentos tienen documentación suficiente para probar las acusaciones vertidas. En base a estos hechos, Mut ha exigido que se depuren las responsabilidades políticas hasta sus últimas consecuencias, que se paralicen las obras de la barriada hasta que todo quede aclarado y sobre todo que los aludidos en las acusaciones, no formen parte de la comisión especial de urbanismo que ha de constituirse el próximo día 15, comisión que entienden debería ser presidida por un miembro del grupo minoritario del gobierno municipal.




 



El concejal del Partido Popular, Javier Soldevila ha asegurado que los presupuestos de 2006 presentados por la concejal de Hacienda, Ana García no son tan positivos como quiere hacer creer el Gobierno, ya que actualmente la ciudad está aquejada de una gran deuda registrada en un 83 %. Una cifra que tampoco satisface al concejal popular, ya que asegura que en realidad la deuda de la ciudad asciende al 127 %, y que pese a la autorización del Ministerio de Economía de reducir la deuda, ésta no puede haber menguado hasta un 83 %.