Las acusaciones vertidas por Fernando Mut, han vuelto a provocar la crispación en el gobierno municipal.


Las acusaciones vertidas por Fernando Mut, han vuelto a provocar la crispación en el gobierno municipal, ya que según Jaume Borrás, como concejal de urbanismo y Vicent Mascarell, como uno de los acusados por los populares, lo que está haciendo Fernando Mut, una vez más, es mentir y manipular, tanto la información como a la ciudadanía para intentar sacar un provecho político y partidista. Borrás ha asegurado que las acusaciones vertidas son muy graves, y que es incomprensible que el Sr. Mut, que siempre se ha caracterizado por la judicialización, en este caso no recurra primero a los tribunales y haga tamañas acusaciones. Unas acusaciones basadas en mentiras, según el concejal socialista, ya que la documentación solicitada se ha entregado con prontitud y no se ha ejercido presión alguna sobre funcionario o técnico para esconder documentos a los populares. Según Borrás, Mut lo que pretende es manipular, a base de mentiras, la comisión especial de urbanismo. Vicent Mascarell ha asegurado que lo que el portavoz popular pretende es distraer la atención sobre su actual crisis política y el enfrentamiento que mantiene con su partido. Mascarell ha asegurado, no sólo que Mut miente, sino que es un “miserable y mala persona” porque hace daño gratuitamente, a sabiendas de que hace daño y sin importarle la extensión del mismo. El PSOE ha asegurado que va a valorar detenidamente las declaraciones del Popular, para tomar cuantas medidas sean necesarias, incluida la vía judicial, con la finalidad de demostrar las mentiras vertidas.




 

Las acusaciones vertidas por Fernando Mut, han vuelto a provocar la crispación en el gobierno municipal.

El concejal del Partido Popular, Javier Soldevila ha asegurado que los presupuestos de 2006 presentados por la concejal de Hacienda, Ana García no son tan positivos como quiere hacer creer el Gobierno, ya que actualmente la ciudad está aquejada de una gran deuda registrada en un 83 %. Una cifra que tampoco satisface al concejal popular, ya que asegura que en realidad la deuda de la ciudad asciende al 127 %, y que pese a la autorización del Ministerio de Economía de reducir la deuda, ésta no puede haber menguado hasta un 83 %.