‘Un ayuntamiento, una vida’, por la prevención de muertes súbitas


La Diputación de Valencia ha diseñado unos cursos de prevención sanitaria ante emergencias personales, con la colaboración de INSVACOR, dirigidos a los trabajadores de los ayuntamientos de todos los municipios de la provincia, a los que se pretende enseñar a actuar ante una situación de alarma cardiopulmonar o posible muerte súbita.




 

‘Un ayuntamiento, una vida’, por la prevención de muertes súbitas

Esta campaña, denominada “Un Ayuntamiento, una vida”, está formada por conferencias, clases teóricas y prácticas, impartidas por profesionales del mundo de la medicina y la cardiología y sigue “todas las recomendaciones de las sociedades mundiales de cardiología”, asegura el cardiólogo y presidente de Insvacor, Rafael Rodríguez.

 

Con esta iniciativa se preparará a la población que lo desee a conocer la organización y desarrollo del sistema de activación de emergencia (Proteger, Avisar y Socorrer) y aprender los protocolos de actuación ante una parada cardíaca, así como el uso de desfibriladores externos automáticos.

 

Los datos facilitados por Insvacor revelan que sólo en España hay cerca de 6.000 muertes súbitas anuales, de las cuales podrían evitarse cerca del 20% si las personas que presencian el accidente supieran reaccionar y realizar unos primeros auxilios o una reanimación básica cardiopulmonar, hasta la reactivación y llegada de los servicios sanitarios.

 

Según palabras del doctor Rodríguez, “la Diputación de Valencia ha sido la primera del territorio español que ha entendido que era importante formar a los trabajadores de los ayuntamientos en este ámbito, por lo que hay que agradecer su esfuerzo para llevar a la formación específica a cualquier rincón de nuestra provincia y fomentar así la solidaridad y la ayuda a las personas”.

 

Los destinatarios del proyecto son principalmente los trabajadores de los consistorios de la provincia de Valencia, incluyendo concejales y alcaldes. No obstante, la organización admite la suscripción de personal ajeno a la administración en caso de que el número de trabajadores sea inferior al mínimo necesario para la realización de los cursos, es decir, hasta un máximo de 20 matriculados, que deben asistir al menos al 80% del curso.