El gobierno de Gandia asegura que la empresa IPG presta gran parte de los servicios municipales


El ejecutivo local informa que le ha sido concedida una una operación de tesorería por valor de 3,5 millones de euros para atender las necesidades de financiación de IPG que a su vez derivan de la realización de actividades encargadas o encomendadas por el propio Ayuntamiento y la condición de medio propio y servicio técnico que la empresa tiene para el mismo.




 

El gobierno de Gandia asegura que la empresa IPG presta gran parte de los servicios municipales

El gobierno popular quiere aclarar que esta operación de tesorería proyectada, como todas las demás, se configura como una operación financiera y, más concretamente, como una operación de activo para el Ayuntamiento, y de pasivo para IPG. Añaden que al clasificarse IPG, SA  en el sector Administraciones Públicas de la Contabilidad Nacional y, por tanto, consolidar, a los efectos previstos en la normativa sobre estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera, con el propio Ayuntamiento de Gandia, la realización de la operación no altera ninguno de estos conceptos al estar sus estados consolidados en la propia Corporación Municipal.

Explican que la empresa pública dentro de todos sus epígrafes económicos especificados en escritura pública ante notario, tiene el derecho y la obligación de cumplir todas las encomiendas y peticiones que vienen por parte del ayuntamiento. Obligaciones de turismo, de deportes, obra pública menor y ante todo y por encima de todo de bienestar social.

Por consiguiente sostienen que la realización de servicios tienen que ser remunerados económicamente por parte del Consistorio debido a que son áreas de gestión directa y exclusivas.

Desde el gobierno se quiere recordar que fue el Partido Socialista quién solicitó y se gastó 40 millones de euros en créditos bancarios para financiar la actividad económica de la empresa pública, una financiación que hoy sorpresivamente, según el PP, quieren negar ante la imposibilidad de acudir al crédito por la quiebra en la que nos sumieron.