Los Policias Locales de toda la provincia se manifestarán en Valencia para pedir que se revoque la sentencia a los dos policias de Xeraco


Los Policías Locales de toda la provincia de Valencia, han convocado una manifestación el próximo miércoles en la ciudad de la Justicia de Valencia para pedir que se revoque la sentencia que pesa sobre dos agentes de Xeraco condenados a 5 y 4 años de prisión, y 11 y 8 años por haber cometido un presunto delito de maltrato a un detenido.




 

Los Policias Locales de toda la provincia se manifestarán en Valencia para pedir que se revoque la sentencia a los dos policias de Xeraco

Así, la cita convocada por la sección de UGT en la Policía Local de Xeraco será el miércoles a las 10 horas frente a la Audiencia Provincial de Valencia. Esta previsto que el acto dure dos horas, y se estima que se registrará una participación de más de 200 personas, entre agentes de otros municipios y ciudadanos de Xeraco. De momento, la instancia para celebrar este acto se ha remitido a la Delegación del Gobierno y al Ayuntamiento de Valencia, a la espera de recibir la autorización pertinente.

 

No obstante, esta no es la única muestra de solidaridad con los dos policías de Xeraco. Los ciudadanos de esta localidad, que ya realizaron una concentración con anterioridad, han convocado una movilización para el próximo lunes 4 de diciembre. Además 17 comercios de Xeraco, han colocado carteles en sus puertas donde reza: “Por la gente de paz y libertad, solidaridad con la Policía Local”.

 

El alcalde del municipio, Ferran Bofí es uno de los principales defensores de los agentes de la Policía Local, ya que asegura que ambos “no son violentos, y siempre han mostrado una actitud ejemplar en el ejercicio de su trabajo, mientras que el detenido tiene un elevado historial de altercados”.

 

Los hechos que se les imputa a los dos Policías Locales de Xeraco, se remontan a agosto de 2004, cuando detuvieron a un individuo que se encontraba en estado de embriaguez durante las fiestas patronales de la localidad. Los dos agentes redujeron a J.G.C, de 38 años, que al parecer estaba provocando un escándalo público en un bar de la localidad. Durante la detención se produjo un forcejeo, que se saldó con la rotura de unbrazo del agente, golpes y magulladuras el otro policía; y varias excoriaciones el detenido.