El hospital de Gandia cuenta con almacenes 'inteligentes' para optimizar tiempo y espacio


Se utilizan tanto para material sanitario general como para productos de farmacia del Francesc de Borja y de los centros de salud y consultorios.




 

El hospital de Gandia cuenta con almacenes

El departamento de salud de Gandia ha puesto en marcha los llamados almacenes 'inteligentes' con el fin de ahorrar tiempo y espacio en la distribución interna de material sanitario. El sistema, ubicado en el Francesc de Borja, da cobertura tanto al mismo hospital como a los centros de salud y consultorios, así como a residencias y servicios de Cruz Roja de la Safor.

Se trata de unos carruseles formados por estanterías que almacenan hasta 1.480 referencias distintas, optimizando así el espacio. El trabajador encargado de recoger el pedido, solo tiene que seleccionar en una pantalla el tipo de material que necesita y el número de unidades.

A continuación, el carrusel busca automáticamente las estanterías en las que se encuentran los productos requeridos y gira hasta colocarlas delante del usuario, quien los recoge. El proceso apenas dura unos segundos.

“De este modo, es el material el que va a la persona y no la persona la que va a buscar el pedido, por lo que se ahorra tiempo y se gana en eficacia, ya que además el sistema contabiliza automáticamente el número de unidades que se han solicitado”, explica Bernardo Simó, jefe de Almacenes del departamento de salud de Gandia.

Con ello existe un mayor control del material que llega al hospital y que luego se distribuye porque todo el proceso está informatizado, y además una gestión más eficaz ya que todos los productos están perfectamente identificados y clasificados.

Los carruseles se utilizan tanto en el almacén general para material sanitario de tamaño pequeño como pueda ser busturís, suturas, sondas o apósitos, como en el servicio de Farmacia para la distribución de medicamentos, donde además existe una zona de almacenamiento refrigerada.

El resto de almacenes generales del hospital (material de gran volumen, papelería, productos tóxicos e inflamables, derrames y limpieza), pese a no contar con carruseles, también se gestionan de manera 'inteligente', de modo que, una vez realizado el pedido en el ordenador, el sistema optimiza el recorrido para que el usuario que lo va recogiendo no tenga que perder tiempo en buscar cada producto e ir desplazándose de una estantería a otra sin ningún orden.

Los almacenes generales funcionan de 8 a 22 horas de lunes a viernes para todos los servicios y además los sábados para aquellos llamados críticos, es decir, Urgencias, Quirófanos y UCI. Esta distribución puede ser desde diaria hasta semanal según el servicio.

Reposición de botiquines:

El proceso se completa con unos lectores de códigos que se utilizan en los botiquines ubicados en cada planta de hospitalización y servicios como Urgencias o Quirófanos. Cuando un trabajador recoge un producto, debe pasar el lector por el código del mismo para que el sistema contabilice las unidades restantes y notifique al almacén general si existe necesidad de reponerlo.

Estos procesos de reposición se realizan de forma automatizada de acuerdo a unas cantidades mínimas y máximas acordadas previamente. También disponen de unas pantallas táctiles con información sobre las existencias disponibles, incluyendo las ubicadas en otros servicios.

En definitiva, este nuevo sistema de gestión del aprovisionamiento de suministros permite conocer en tiempo real con qué productos cuenta cada servicio y controlar así qué se ha utilizado mediante este seguimiento continuo del consumo de manera informatizada. Con ello además se evita que un producto llegue a caducar, lo que además conlleva una reducción de costes y, en definitiva, una gestión más eficiente de los recursos.