Que no cunda el pánico, pero...


Que no cunda el pánico ni surja un exagerado alarmismo en la sociedad ceutí. La situación no es para frivolizar ni para restarle importancia. Estos días pasados Ceuta ha vuelto a sonar fuera de su reducido territorio, tanto en la península como en Europa, sin decir que incluso en el extranjero, en el resto del mundo. La española y africana 'Perla del Mediterráneo' ha salido en los medios de comunicación. Y esta vez, aunque el motivo -la operación policial 'Duna' - no sea ningún desafuero discriminativo, el tema en cuestión no está exento de connotaciones negativas para la imagen y el renombre de la ciudad autónoma. Por unos once jóvenes musulmanes fanáticos, ideológica y religiosamente hablando, que planeaban ejecutar atentados, no se puede juzgar generalizando a todo el colectivo musulmán de Ceuta. Cuidado con los 'sambenitos' que fuera de la ciudad pudieran derivarse de esta noticia porque sus consecuencias no favorecerían la imagen de modelo de convivencia multiétnico-racial que tanto le ha costado y le cuesta defender a Ceuta y a los 'caballas'. Tal vez, lo positivo -y ya es bastante- es atribuible a la eficaz labor de las fuerzas de seguridad del Estado y a la rápida actuación del Gobierno.




 

Que no cunda el pánico, pero...

El verdadero mérito de que se actuara pronto y antes de posibles atentados en proyecto es, de la óptima investigación secreta y del seguimiento durante largo tiempo, sobre los detenidos. La operación policial 'Duna' ha producido la detención de personas jóvenes en proceso de adiestramiento proselitista -de momento, teórico, pero a punto de pasar a la acción- y la incautación de material diverso destacando sobre todo información por escrito sobre objetivos a atentar.

Es una suerte que tales objetivos o 'blancos' no fueran ejecutados. ¿Se imaginan ustedes en las próximas fiestas ceutíes un sabotaje o un explosivo en el Real de la Feria ante miles de personas? Aterrador.

 

Prefiero no pensarlo. Por eso, ha sido acertado el golpe policial que, como el refrán 'más vale prevenir que curar', se ha aplicado debidamente. Esa prevención, fruto de inicial investigación sobre los detenidos -venían siendo observados, 'espíados', seguidos, vigilados- controlando cada mínimo movimiento de su quehacer diario, ha dado buen resultado. Felicidades a las Fuerzas de Seguridad y al Gobierno que han evitado con su 'acción preventiva', posibles muertes, deteniendo a una 'célula' de personas que a pesar de su estado 'embrionario', se estaban extendiendo como una cancerígena 'metástasis', formándose, preparándose y fortaleciéndose para pasar de la palabrería dialéctica y de la discusión político-religiosa en las inmediaciones de las mezquitas ceutíes a la acción, a materializar sus sueños terroristas.

 

El problema es que, semejante 'metástasis' podría haber 'contagiado' a otros jóvenes creando 'escuela' y aunque los once detenidos pasen mucho tiempo entre rejas, en Ceuta podrían haber otros tantos que recogieran el testigo de aquellos como 'herederos' prosiguiendo la actividad. El proselitismo, el 'apostolado' y el adiestramiento o aprendizaje de jóvenes en el integrismo deben ser investigados, controlados y vigilados profunda y minuciosamente. Trabajo no les va a faltar a los agentes de Seguridad -incluso a los de la antigua CESID o Defensa pues no olvidemos que planeaban robar en un polvorín- y especialmente a los llamados 'policías secretas', o sea, a los de investigación. Una labor callada, considerada 'top secret' o 'materia reservada' a la que los ciudadanos no tienen acceso pero han de estar tranquilos confiando en estos profesionales.

 

Por eso digo que no cunda el pánico pero... 

 

Josep Esteve Rico Sogorb, 'Pepe Sogorb',  Elche         http://www.ceuta.com/jsogorb/