La Safor dice adiós a las mamelletas y empanadillas de Tano en Gandia


Medio siglo de historia le han avalado y la calidad hizo que millones de personas confiaran en sus mamelletas, pan relleno, chocotanos, empanadillas o cualquier dulce. Tano en Gandia, desgraciadamente, forma desde hoy parte de la historia local.




 

La Safor dice adiós a las mamelletas y empanadillas de Tano en Gandia

Hay historias que no son dulces de escribir. La mítica pastelería Tano pasa hoy a ser referente de la historia local en Gandia. Millones de clientes de toda la comarca de la Safor, en incluso de más allá, han podido degustar a lo largo del medio siglo de vida de sus tradicionales dulces, sobre todo el chocolate así como tortells, pastissets (empanadillas), chocotanos, pan relleno, bombones, ensaimadas únicas, brioches, cualquier cosa que en alimentación y hostelería pudiera demandar el cliente. Y todo ello, con el sabor y la firma de Pep Gomar, Tano.
Los motivos no hay que buscarlos en el producto ni en la familia. Simplemente la compra de complejos para ampliar el negocio coincidió con la crisis y obligó a la empresa a acogerse a un concurso de acreedores con la esperanza de remontar. Ahora, los jueces han aplicado la ley y el pasado 22 de septiembre, se procedió a la apertura de la fase de liquidación de la empresa condenándola a su desaparición.
Sin duda, Pep Gomar "Tano" quien toma el nombre de su padre Cayetano, pasará a la historia de Gandia como un icono de la repostería, un innovador nato que cruzó fronteras para estudiar y conseguir elevar a la categoría de arte la repostería y la profesión de maestro pastelero.
Como decía aquel anuncio innovador que protagonizó Ximo Vidal, actor de Pluja Teatre, ¿vostè en vol un? pues eso, "jo sí voldria un Tano a Gandia".