Una licencia mal dada obliga al derribo de unos apartamentos en la playa de Gandia


Los propietarios de Mi Descanso denunciaron en 2006 la ilegalidad de la construcción de los apartamentos y el Gobierno se negó a parar las obras. Ahora el alto tribunal valenciano ha obligado a su demolición. Las indemnizaciones pueden ser muy altas para quienes compraron su apartamento creyendo que era legal.




 

Una licencia mal dada obliga al derribo de unos apartamentos en la playa de Gandia

El Gobierno de Gandia se negó en 2006 a paralizar las obras de unos apartamentos en la playa de Gandia y ahora, en 2015, el actual titular de Urbanismo y curiosamente concejal del Gobierno en 2005, Vicent Mascarell, ha firmado el decreto de demolición inmediata del edificio de apartamentos que se construyó delante de Mi Descanso, al final de la playa de Gandia, y que consta de planta baja comercial, tres alturas y un ático. El bloque de apartamentos no respeta la distancia con Mi Descando y la calle Formentera.
El calvario judicial arrancó hace más de diez años cuando el Gobierno de Gandia otorgó, en 2005, la licencia de obras para una parcela donde se iba a construir unos apartamentos que rápidamente generaron las críticas y, posteriores denuncias en los tribunales, de los propietarios de Mi Descanso ante el caso omiso del Gobierno local dado que, cuando arrancaron las obras en 2006, ya los afectados advirtieron de los hechos al consistorio gandiense pero los responsables municipales se negaron a ordenar paralizar la construcción de los apartamentos, al menos, hasta que se resolviera la situación. El edificio de apartamentos está ubicado en la calle Formentera y Castella-Lleó, al final de la playa de Gandia donde está el conocido Choc d’Or y en donde durante años han colgado pancartas en los balcones informando del proceso judicial.

Ahora, quienes se negaron a paralizar la obra deben ejecutar la orden de derribo que dicta una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana de junio de 2013 donde da la razón a la Comunidad de Propietarios de Mi Descanso, la misma que venía denunciando la irregularidad desde el principio y que pidió su paralización. El alto tribunal valenciano declara que el Gobierno de Gandia otorgó una licencia de obras “contraria a derecho” en febrero de 2005.
Los propietarios de Mi Descanso han luchado durante una década defendiendo sus intereses a pesar de haber advertido que no se podía construir el bloque de apartamentos en cuestión que ahora se van a demoler. Está a escasos metros de sus balcones, no respeta distancias y además tapa la visibilidad de los propietarios de Mi Descanso. Todo apunta a que en un par de semanas comenzarán las tareas de demolición, no muy complicadas precisamente por la ubicación del edificio.
Otro aspecto a tener en cuenta será quién, cómo y cuánto deberá indemnizar a quienes compraron su apartamento en el edificio en cuestión porque, a todas luces, era legal su construcción y ahora se van a encontrar sin el inmueble que adquirieron en su día a escasos metros de la arena de la playa de Gandia.