La comarca de la Safor cierra un año marcado por el incendio y por las protestas contra la N-332 y la alta tensión.


El incidente más importante que ha ocurrido en el año 2006 en la comarca de la Safor ha sido el incendio que arrasó más de 1.900 hectáreas el pasado 10 de marzo. Sin embargo, a lo largo del ejercicio han destacado las movilizaciones populares en contra de la línea de la alta tensión y de la carretera N-332




 

La comarca de la Safor cierra un año marcado por el incendio y por las protestas contra la N-332 y la alta tensión.

Un incendio arrasó 1.900 hectáreas en la Safor. Ocurrió a mediados de marzo. Sin embargo, todavía hoy las consecuencias de la catástrofe medioambiental siguen a la vista. Los parajes de seis municipios, incluido el Montdúver de Gandia y las montañas de Xeresa, permanecen calcinados pese a las labores de reforestación.


Este ha sido uno de los acontecimientos negativos más importantes que ha marcado el año 2006. Las llamas, que duraron tres días, se iniciaron la noche del día 10 en el paraje de les Foies de Simat, cuando un vecino de la zona depositó unas cenizas todavía ardientes en un contenedor. Cerca de 600 personas tuvieron que ser desalojadas. Participaron catorce medios aéreos para su extinción.


La falta de coordinación entre las administraciones a la hora de dar órdenes a cada uno de los servicios implicados pudo haber influido en la expansión del fuego.
Esta circunstancia causó un amplio debate político, pero también de solidaridad, ya que numerosas asociaciones, entre ellas las fallas, grupos ecologistas, agrupaciones vecinales o los propios cazadores quisieron apuntarse para emprender las labores de regeneración.


La última noticia que se ha tenido relacionada con el incendio ha llegado desde la Diputación de Valencia hace escasos días. A instancias del PSPV, el pleno informó de que habrá una brigada forestal que cubrirá las localidades de Gandia y Xeresa para tratar de evitar otra masacre ecológica.


El año 2006 también ha estado protagonizado por diferentes movimientos de protesta. Los más destacados son la lucha contra la alta tensión y contra la N-332 a su paso por Oliva, Bellreguard, Palmera y l’Alqueria de la Comtessa.

Movilizacion
es populares


La batalla contra la alta tensión en la Valldigna lleva en marcha desde hace varios años, pero en este último ejercicio se ha acrecentado considerablemente. El 4 de enero la Generalitat notificó la expropiación de los terrenos para la construcción de la línea de la alta tensión entre Villanueva de Castellón y Gandia. La finalidad: acabar con los apagones que se sucedían, sobre todo, durante los meses de verano.


Esta noticia aceleró la campaña contra el entramado eléctrico. Hubo denuncias en los juzgados e incluso sentencias. Pero también hubo incidentes como el protagonizado por el alcalde de Simat, Vicent Palomares, en varias ocasiones, al no permitir por decreto a los trabajadores de Iberdrola instalar el cableado en las parcelas.


Hace varias semanas se conoció una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana que asegura que todo el trazado que une Villanueva de Castellón con Gandia es legal. Como siempre, hubo reacciones contrarias como la del alcalde de Simat, que insistió en que va a recurrir.

El clamor popular contra la carretera N-332, por otra parte, todavía hoy sigue candente. En los dos últimos meses del año se han sucedido las manifestaciones contra esta infraestructura que provoca numerosos colapsos en el tráfico.


La plataforma Carretera No! se ha encargado de promoverlas. Reclaman rapidez en la construcción de la ronda comarcal, que evitaría el paso de esta importante vía por el casco urbano.