Falta de mandos y pivotes que no funcionan y, pese a ello, normalidad en el cierre peatonal de las calles de Gandia


Ayer comenzó la segunda fase del cierre de calles peatonales de Gandia con el alzado de los pivotes. En general hubo normalidad y la excepción la rompe la falta de mandos para los vecinos así como la semiapertura de la plaza del Prado que evitó que fuera todo un éxito.




 

Falta de mandos y pivotes que no funcionan y, pese a ello, normalidad en el cierre peatonal de las calles de Gandia

El centro histórico de Gandia recuperó el carácter peatonal de sus calles así como la zona del Prado y Raval, devolviendo así el espacio al peatón que, durante los últimos años se le había hurtado tras peatonalizar la mayor parte de las calles afectadas.
Ayer se puso en marcha la segunda fase de peatonalización, es decir, la subida de los pivotes hidráulicos tras el fracaso y las pegas producidas en la primera acción en septiembre pasado nada más comenzar el curso escolar. En esta segunda ocasión, a diferencia de lo ocurrido en la primera, la normalidad fue la tónica dominante y por tanto se desarrolló con normalidad más allá de la sorpresa de los conductores incrédulos ante la medida o los avispados creyendo poder sortearla. De momento, la titular de Tráfico ha señalado que no le constaban incidencias graves en la puesta en marcha de este plan de tráfico.
No obstante, Cope-Onda Naranja pudo comprobar que ayer no quedó todo cerrado al tráfico con los pivotes anunciados dado que la plaza del Prado estuvo abierta por el pivote de la calle de l’Hostal. Este ayer no funcionaba y no fue levantado a pesar de haberse anunciado y estar señalizado. Ello motivó que, parte de la medida tomada ayer no resultara lo exitosa que se esperaba y además al entrar vehículos por esta calle y verse el circuito cerrado sirvió de válvula de escape a muchos conductores.
Y además, hay que añadir que un vecino del centro histórico, Jaime B., ha revelado a Cope Onda Naranja que lleva desde el mes de septiembre a la espera de que le entreguen el mando para poder acceder a su domicilio ante la implantación de los pivotes hidráulicos. Esta persona exhibe los dos registros de entrada así como el pago de 43,57 euros por cada uno de los dos mandos que, medio año después, todavía no le ha sido entregado.
Su queja va más allá dado que, lo hizo ante la inminente puesta en funcionamiento de los pivotes en la primera fase de septiembre. Así pues en esta segunda que comenzó ayer no pudo acceder a su domicilio de no ser por la solidaridad de los vecinos que le abren con el mando.
Además, añade Jaime B., todo apunta a la falta de mandos dado que en las dependencias donde los entregan han comunicado que no hay, que se está a la espera y hay 190 casos similares.