Tavernes inicia una consulta festiva sin transparencia y fácil de manipular


Jesús Frare denuncia los entresijos de la supuesta votación popular puesta en marcha ayer y sin previo aviso ni consenso por el Gobierno de Compromís.




 

Tavernes inicia una consulta festiva sin transparencia y fácil de manipular

El portavoz de la Plataforma Carles Pinazo, Jesús Frare, en representación de una veintena de asociaciones en defensa de los derechos de los animales, ha denunciado que la consulta festera de Tavernes de la Valldiga es un paripé político falto de transparencia y fácil de manipular.

Para Frare, de la famosa “consulta sobre los bous en Tavernes de la Valldigna”, se ha llegado a una encuesta de 8 preguntas, dos de las cuales se centran en la presencia del tiro y arrastre y los bous al carrer en la programación de fiestas, sin ninguna referencia al hecho que, durante los últimos 5 años, el coste de estos últimos se ha cargado sobre los presupuestos municipales, sobre los bolsillos de todos y todas. Y, por supuesto, sin informar en ningún momento del importe de ese gasto en linchamiento animal.

Es, por lo tanto, en opinión de la Plataforma Carles Pinazo, una iniciativa en contradicción con el mismo borrador de instrucción sobre consultas ciudadanas de Tavernes, donde se establece que se tiene que dar una información “tan amplia como sea posible sobre el tema objeto de debate, sobre el procedimiento empleado, plazos, fases…, para garantizar la transparencia del proceso y facilitar la participación” (instrucción 4a). La fecha de inicio de la consulta se notificó al  pleno ordinario del ayuntamiento de lunes, a pocas horas del inicio de esta, donde la concejala socialista Maria Pilar Altur hizo constar, al turno de ruegos y preguntas, que se habían enterado allí mismo. El concejal de Esquerra Unida, Eduardo Boronat, también constató la falta de información respecto a este proceso.

La opacidad del procedimiento, señala Frare, hace que sólo puedan conocer el contenido de la consulta las personas de Tavernes con clave de acceso al portal de participación. Aquellas personas sin ordenador o sin “habilidades para la informática”, se tendrán que enterar de la formulación de las preguntas en el ayuntamiento e incluso, en el mismo momento de usar el sistema habilitado de votación asistida por funcionarios, un hecho completamente alejado de un voto informado y fruto de la reflexión.

Insisten desde la Plataforma Carles Pinazo que, para acceder a la consulta sólo hace falta el DNI o un documento identificativo, con la fecha de nacimiento como clave de acceso. Se dan, por lo tanto, todas las facilidades para el voto suplantado de cualquier persona vecina de Tavernes y mayores de 14 años, hecho que no se podrá denunciar porque no existe ningún mecanismo de observación del proceso: el Ayuntamiento será el único conocedor de su desarrollo.

Frare recuerda además que, en el pleno del lunes, se habló de tres mecanismos de votación: el telemático; el telemático presencial y asistido y el presencial mediante papeletas, sin que se haya dicho nada del sistema de recogida y custodia de estas papeletas durante los 10 días que permanecerá abierta la consulta, y, por lo tanto, sobre las garantías para que no sea manipulado por sustracción, sustitución o introducción fraudulenta de votos.

Los que hayan decidido no participar de la consulta, indica Frare, tampoco estarán informados de su alcance y el contenido. Los medios de información tendrán que consultar directamente al ayuntamiento y, en cuanto a una persona vecina de Xeraco, Benifairó, Favara o Cullera, podrán saber con detalle lo que se pregunta en una consulta en Groenlandia o el Ecuador, pero no lo que se pregunta en Tavernes de la Valldigna.

Por último, la Plataforma Carles Pinazo se reafirmama en la idea, por lo tanto, que estamos ante un proceso sin transparencia, sin información y sin garantías, con dos preguntas evasivas sobre la presencia de maltrato animal en el programa de fiestas para generar un argumento legitimador de la decisión del alcalde Jordi Juan que, desde 2011 y hasta ahora, ha garantizado la continuidad de los linchamientos de toros en Tavernes de la Valldigna cargando el 100% de su coste a los presupuestos municipales.