Oliva vive con pasión la Semana Santa


La fiesta comenzó el Viernes de Dolores cuando una procesión encabezada por las cofradías de la Virgen de los Dolores y la Piedad recorren el arrabal en viacrucis




 

Oliva vive con pasión la Semana Santa

Oliva vive intensamente la Semana Santa. Ayer, Domingo de Ramos, el pueblo se llena de palmas y ya se pueden comprar las monas de pascua, una herencia gastronómica de raíces árabes.

El Viernes Santo, de madrugada, miles de personas se concentran en la montaña de Santa Ana para asistir al Vía Crucis, reproducción del calvario de Jesucristo. La belleza del amanecer, el magnífico paisaje, las imágenes que se vislumbran, los cánticos y oraciones provocan una sensación grande de emoción entre los presentes.

Por la noche está el Desenclavament, una representación lírico-teatral que se remonta al siglo XVII, y que precede a la principal procesión, la del Santo Entierro. Vicente Llopis, Presidente de la Semana Santa de Oliva ha explicado todo el entramado semana santero de Oliva destacando que ambos actos, el Calvario y el Desenclavament, son casi únicos en toda España, pues solo tres municipios realizan acciones similares.



Cabe destacar que este año, el paso de la Dolorosa estrena una nueva figura, La virgen de la Esperanza, una figura que se procesiona a costal por mujeres.

El Domingo de Resurrección todas las cofradías se reúnen en el paseo acompañando la Virgen, y Jesucristo en el famoso encuentro. Cuando las dos imágenes se encuentran, un montón de palomas colorean el cielo y los cofrades lanzan caramelos para festejar la alegría de la Resurrección.