Tres propuestas para que la urbanización Sanxo Llop pueda acabarse


Pasarán décadas desde que se iniciaran las obras hasta que concluya, pero de momento, hay tres propuestas para intentar acabar una urbanización que desde que se inició generó polémica. Y no habrá luz hasta 2020.




 

Tres propuestas para que la urbanización Sanxo Llop pueda acabarse

Tres fórmulas hay sobre la mesa para intentar darle solución al problema generado en el Polígono Industrial Sanxo Llop ante la paralización de unas obras que se iniciaron la década pasada. Ahora, una comisión formada por técnicos del consistorio y representantes de todos los partidos políticos quieren darle una solución que sirva para acabar unas obras en donde el hospital comarcal Francesc de Borja, inaugurado hace ahora un año, parece ser lo único que hay en muchos metros alrededor.
Para ello tendrá que pronunciarse de nuevo el agente urbanizador que se comprometió a realizar el polígono de Sanxo Llop como es el caso de la promotora Aprusa. Será ésta quien aporte su criterio respecto a si es viable concluir las obras o por el contrario cada año que pasa es mucho más complicado. Las obras iban a costar unos 33 millones de euros y hoy por hoy solo se ha ejecutado una parte que no llega ni a la mitad de la urbanización, por lo que faltan todavía unos 17 millones de euros.

Así las cosas, desde el consistorio gandiense se han puesto sobre la mesa tres propuestas para poder darle solución a la ya de por sí bloqueada situación de este polígono situado a la salida de Gandia en dirección a Bellreguard. Una de las propuestas pasaría por aceptar la petición que la promotora Aprusa ha hecho para que se le conceda una nueva prórroga para concluir la urbanización, es decir, año y medio más, lo que vendría a suponer ya una tercera prórroga desde que pidiera la primera hace ahora seis años, es decir, en 2010.
La segunda propuesta afecta a la suspensión de la ejecución de la urbanización de Sanxo Llop, un hecho que como todos intuyen, motivaría un largo rosario de consecuencias jurídicas tanto en las reclamaciones como en el reparto de suelo o dinero invertido, y sobre todo, la devolución de cara a los propietarios de los terrenos. Unos propietarios que optaron por pagar en dinero y otros en terrenos.
La tercera cuestión y de momento es la que más fuerza está cobrando, apunta sobre la rescisión del contrato con Aprusa y por tanto, la gestión pasaría directamente al Ayuntamiento de Gandia. Pero no se debe olvidar que la situación económica del consistorio no es la mejor precisamente y habría que ver cómo afectaría esto al Plan de Ajuste en el que está inmerso la ciudad.

Lo de la conexión eléctrica hasta el polígono industrial de Sanxo Llop es otra historia que contar, igual o más compleja que la propia urbanización, pues el hospital comarcal Francesc de Borja funciona con una provisional y hasta lo menos el año 2020 no habrá fluido eléctrico suficiente para todo el polígono. Así pues, esta urbanización tardará décadas desde que se inició hasta que, posiblemente, concluya algún día.