Dos años de cárcel para los dueños de una empresa de elevadores de la Safor


Han sido condenados por un delito de homicidio por imprudencia al instalar un elevador defectuoso en una vivienda de Bellreguard donde, tras caer al vacío, fallecido el dueño de la casa.




 

Dos años de cárcel para los dueños de una empresa de elevadores de la Safor

El juzgado de lo Penal de Gandia ha condenado a los dueños de una empresa de la Safor a dos años de cárcel como autores de un delito de homicidio por imprudencia tras caer al vacío el elevador que instalaron en un domicilio particular. Los hechos ocurrieron a las siete y media de la tarde del 25 de agosto de 2010, en una vivienda de Bellreguard cuando, a consecuencia de la rotura de cables y la caída de un elevador al vacío, resultó fallecida una persona.
Las testificales señalaron que la empresa, que había instalado otros elevadores en viviendas contiguas, éstos también presentaban defectos y que la empresa no respondía a las insistentes quejas y llamadas de los vecinos. Es más, tras saberse del accidente, la propia empresa procedió a instalar refuerzos en los elevadores que había colocado en otras casas. También quedó probado que la empresa que instaló el elevador no lo adquirió por completo a la central sino que lo compraba por piezas y dijo desconocer que este tipo de elevadores necesitara cumplir una normativa europea donde se detalla una serie de medidas de seguridad que este elevador no cumplía.
El dueño de la vivienda estaba en la buhardilla cuando tras acceder al elevador, éste se precipitó al vació, debido a que el pistón hidráulico del elevador se hallaba en una planta inferior y los cables de sujeción destensados, propiciando que tras dicha caída, que tensó los cables, la cabina hiciera un efecto rebote hacia arriba, rompiéndose los cables por el fuerte impacto y cayendo definitivamente la cabina hasta el fondo de la instalación.
El juzgado de lo Penal ha condenado a los dueños de la empresa como autores de un delito de homicidio por imprudencia grave a dos años de cárcel e inhabilitación para el ejercicio de la profesión por un período de cuatro años; y que indemnicen a la viuda y los hijos. La acusación particular fue ejercida por el abogado Juan Ros. También declara el juzgado la responsabilidad civil directa a la compañía de seguros y a las dos empresas que participaron en la venta y montaje del elevador.