El asesino de Oliva y su víctima discutieron en una caseta de Miramar


Víctima y verdugo son españoles, de 35 años de edad, y el asesino intentó borrar las huellas del lugar del crimen trasladando el cadáver en su furgoneta de Miramar a Oliva y a Pego.




 

El asesino de Oliva y su víctima discutieron en una caseta de Miramar

Poco a poco va trascendiendo más detalles del asesinato cometido en Oliva y desvelado por el autor confeso tras saltarse un control de la Guardia Civil de Tráfico. Autor y víctima se conocían ambos, tienen 35 años de edad y son de nacionalidad española. El crimen se cometió en una caseta de campo ubicada en Miramar y todo apunta a que el asesino se ensañó con la víctima propinándole numerosos golpes. Tras el crimen, cogió a la víctima y la subió a una furgoneta de su propiedad, de ahí la gran cantidad de sangre que la Guardia Civil localizó en la parte trasera del vehículo.
El asesino prendió fuego a la caseta de Miramar para intentar borrar las huellas del crimen y se marchó con el cadáver de su amigo en el interior de la furgoneta. Condujo de Miramar hasta Oliva en busca del Camí de Forna, un paraje recóndito donde poder deshacerse del cadáver en las proximidades de la Font del Rubiol ya casi en el término de Pego. Seguramente o porque conocía esta zona o porque sabía de anteriores hechos ocurridos por este paraje.
Una vez abandonado el cadáver volvió a subir a la furgoneta y emprendió el viaje de regreso y al pasar por Oliva, poco antes en una rotonda, se había instalado un control rutinario de Tráfico y, tal y como publicábamos ayer, el conductor se puso nervioso y tras ser detenido y pasar la noche en el cuartel de Oliva, explicó a los agentes que había asesinado a su amigo.
El equipo de Criminalística y el de Homicidios de la Comandancia de la Guarcia Civil en Valencia se han hecho cargo de las investigaciones junto con los agentes de la Policía Judicial.