Un polvorín de convivencia que puede acabar en tragedia en Gandia


Amenaza con sacar un cuchillo y cortarles el cuello o disparar un revólver. Tira pañales con heces y les acusa de entrar en su casa para envenenarle la comida. Incluso denuncia a los vecinos por pederastas, traficar con niños o intentar violarla a ella y a sus hijas. Los vecinos ya no aguantan y temen que se les vaya de las manos.




 

Un polvorín de convivencia que puede acabar en tragedia en Gandia

Algún día pasará algo grave. El piso es del ayuntamiento y en su interior hay una okupa. Una mujer con tres niños menores, que tira pañales con heces, amenaza, rompe mobiliario, acusa a vecinos de envenenamiento, de pederastia, de tráfico de niños, de violación a ella y a sus hijas, todo ello es lo que sufren unos vecinos de Gandia que ya han dicho basta ya. Advierten a los políticos del Ayuntamiento de Gandia y a la propia Policía, de que algún día pasará algo grave, algo que no tenga remedio, algo que pueda acabar en tragedia. La vecina esgrime cuchillos y amenaza a los demás inquilinos con sacar un revólver que, en opinión de los afectados, no se esperaran a comprobar si es verdadero o falso, porque ya será tarde.

No es el Bronx ni el Liang Shan Po, es una calle de Benipeixcar donde los vecinos ya no aguantan más. La Policía ha acudido en infinidad de ocasiones, pero las amenazas continúan y el conflicto cada vez va a mayores. Los vecinos han presentado escritos al Ayuntamiento de Gandia y, según denuncian, nadie hace nada ante esta bomba de relojería que se ha convertido la convivencia en este edificio.

El presidente de la escalera, D. R. A.,  ha denunciado ante el ayuntamiento que ''la vecina del tercero, desde hace una semana lleva amenazando a los propietarios de la Comunidad, incluido a mí. La señora no tuvo molestia alguna en acusarme tanto a mí como a mi vecino de pederastas, de traficar con niños y de envenenarla''. Como curiosidad, el vecino está felizmente casado y tiene hijos, por lo que, cada día que se levante teme cruzarse con la vecina o que ésta presente una denuncia inventada.

La dueña de un piso en esta finca, J. P. M., también ha denunciado ante el Ayuntamiento de Gandia que, a sus inquilinos (pues posee un piso alquilado en el edificio) la vecina del tercero amenazó a sus inquilinos y rompió la puerta a patadas teniendo que cambiar la cerradura. Y los actuales inquilinos ya le han manifestado que se marchan del edificio tras ser víctimas de una denuncia falsa de esta inquilina también por tráfico de niños, pederastía, y envenenamiento, lo que le supuso a uno de los vecinos estar en calabozos durante 25 horas hasta que el juez lo dejó en libertad.

Esta vecina ha pedido al ayuntamiento, dado que el piso es de titularidad municipal, que la desalojen dado que está destrozando mobiliario de las zonas comunes, echa basura, pañales con heces, y amenaza a todos los vecinos.
Otro vecino, D. P., también ha denunciado ante el ayuntamiento las molestias, broncas, amenazas y basura que echa la vecina en cuestión.

También otra vecina, T. E. O., ha denunciado que se le tira pañales con heces en el balcón, amenazas de muerte, música a gran volumen y taconeo a las 12 de la noche, y lo más paradójico, acusa a los vecinos de entrar en casa de la vecina polémica y envenenarle la comida, por lo que piden que, sea valorada por un médico debido al trastorno que pueda padecer.

Por último, V. M. P., de profesión cerrajero, también sufre las amenazas e incluso le acusa de abrirle la cerradura para entrar en su casa y envenenarle la comida. La última ha sido, acusar a los vecinos de intentar violarla a ella y a sus hijas.

Como ven un polvorín en plena ciudad que, tal y como están los vecinos de alterados, temen que una mañana pueda pasar algo. Han pedido la intervención del ayuntamiento pero, según denuncian, el consistorio no les hace caso.

Uno de los vecinos que sufre a diario esta situación narra para Cope-Onda Naranja el calvario que soportan, desde amenazar a su propia mujer con cortarle el cuello hasta los malos tratos que, supuestamente, le vecina polémica les infringe a sus hijos menores. Este vecino también explica que la Policía, sabedora de la situación, ya muchas veces ni acude ante las denuncias dado que, nada pueden hacer por una situación que puede acabar mal.

El presidente de la Comunidad, también relata a Cope-Onda Naranja el calvario que sufren y las medidas que se deberían tomar incluso con la existencia de menores de por medio, y lamenta que, la concejala de Seguridad no se haya interesado por la situación. Por último, el presidente de los vecinos se muestra preocupado porque quizá la mujer salga un día a la escalera armada con un cuchillo o un revólver y teme la reacción de los vecinos ante esa situación.

Se puede escuchar el testimonio del presidente de la finca y de uno de los vecinos afectados haciendo click sobre el enlace de audio...


Pinchar aquí para escuchar declaraciones


Sin duda un polvorín de convivencia que puede acabar en tragedia en Gandia. Esperemos que se tomen las medidas oportunas para que, estos vecinos, si vuelven a ser noticia lo sean por haber solucionado el problema de convivencia y que ésta sea en paz y como cualquier vecino y ciudadano se merece y tiene derecho.