Gandia dice adiós al chiringuito del Windsurf en la playa


Costas ordena desmontar el chiringuito porque está en la playa del Auir, a pocos metros del edificio de AiguaBlava y por tanto es ilegal. Los miles de veraneantes que acuden a esta zona sobre todo las familias los domingos, se quedan sin servicio.




 

Gandia dice adiós al chiringuito del Windsurf en la playa

La polémica de los chiringuitos vuelve a Gandia, si es que alguna vez dejó de estar en los últimos años. Desde el cambio de los chiringuitos blanquiazules de los 90 hasta los modernos ojos de buey que le fueron adjudicados a una desaparecida empresa gandiense, no hay verano desde que el PP accediera al Gobierno que no haya polémica con los chiringuitos de la playa de Gandia. E incluso, sin estar en el gobierno se siguen generando titulares.

Ahora, el nuevo episodio lo configura una orden de la Demarcación de Costas para que se desmantele el chiringuito que hay junto a la escuela de Windsurf, a pocos metros de la calle Ribera Baixa y de la última construcción de la playa de Gandia como son los apartamentos AiguaBlava.

El motivo, según ha explicado el actual Gobierno es la declaración de Costas sobre la ubicación del chiringuito del Windsurf que está de manera ilegal en la protegida playa del Auir.

Vecinos de la zona se han mostrado perplejos por el nuevo enfrentamiento entre Costas y Gandia dado que, por una parte PSOE y Més Gandia han acusado al Partido Popular de saber que este chiringuito no se podía instalar en la zona del Windsurf y además, lo ocultaron dado que pidieron un permiso de explotación en precario que fue alargado hasta diciembre de 2015; y por otra las restricciones que en esta materia aplica a la playa gandiense frente a otros lugares de la costa.

La precariedad concedida al Gobierno del PP finalizaba el 31 de diciembre de 2015, es decir, hace cinco meses y Costas ha sentenciado que el chiringuito no puede estar ahí, por eso el Gobierno ha comenzado a desmantelarlo hoy mismo.

De aplicar el mismo rasero la Demarcación de Costas, también podrían peligrar más chiringuitos e incluso la posta sanitaria de Cruz Roja. No hay que olvidar que la vegetación protegida arranca desde la calle Castella-Lleó, es decir, desde la desaparecida última rotonda de primera línea y por donde transcurre el carril bici y además se instaló hace casi dos décadas una pasarela de madera para preservar las dunas y la vegetación existente en la zona.

La línea divisoria de la playa Nord con la del Auir se acaba en la calle Ribera Baixa, la última urbanizada de la playa, pero la protección del paraje arranca mucho antes y también no deja de ser una instalación temporal en una zona turística.

La zona de Windsurf y alrededores cuenta cada año con miles de bañistas, tanto que practican el deporte como la amplia zona no saturada de edificios que permite que familias enteras puedan pasar largas jornadas dominicales. Eso sí, ahora se ha sabido que Costas lo considera ilegal al estar en la playa del Auir.

Los vecinos se siguen preguntando porqué Costas aplica la ley a rajatabla en el litoral de Gandia y no en el resto de las costas de España.