Cuatro años de cárcel para el joyero de la mafia rusa en Gandia


La Audiencia Nacional le ha condenado a cuatro años de cárcel y al pago de 327.000 euros de multa por blanquear dinero de una organización criminal surgida de la antigua URSS.




 

Cuatro años de cárcel para el joyero de la mafia rusa en Gandia

La detención en Gandia de A. M. se produjo en marzo de 2010 en el marco de una operación en cinco países europeos que se saldó con 69 arrestados más. El juez Fernando Grande-Marlaska coordinó la Operación Java donde la Policía Nacional detuvo en Gandia a este joyero.

Los agentes sospechaban que el joyero de Gandia junto con otro de Cullera se dedicaban a blanquear dinero negro procedente de negocios ilegales abiertos en el resto de Europa y por tanto, el establecimiento de Gandia servía de tapadera para la red desmantelada.

Las conversaciones telefónicas llevaron a los investigadores hasta la joyería de Gandia dado que, el contable de la organización tenía temores de una banda rival y pidió al gandiense que le buscara un nuevo piso. Y así ocurrió dado que el joyero le buscó un piso en una lujosa zona de la avenida de Francia en Valencia.

Tras ello, el contable le explica al joyero de Gandia que ''está interesado en abrir otra joyería en Italia, donde los precios de venta de oro están más alto'' y ello le supondría la facilidad de ''no tener que desplazarse con la mercancía desde España para poder venderla en Italia y, así, tener menos riesgos''.

Ahora, la Audiencia Nacional ha condenado a K. S.,  como jefe de una organización de la mafia ruso-georgiana a 21 años de cárcel. También ha condenado al joyero de Gandia a cuatro años de cárcel y multa de 327.000 euros por blanqueo de dinero. El joyero ha sido condenado junto a otros 12 acusados más que vivían en Cullera, Valencia y Alicante.

La banda se asentó en 2008 en Cataluña, Valencia y Alicante y formaba parte de una rama de una organización criminal surgida en la antigua URSS formada, en su mayoría, por ciudadanos georgianos.

Los magistrados han acordado el decomiso del dinero intervenido y de todos los bienes que se encuentran a nombre de empresas vinculadas a la organización, que fue desarticulada en la «Operación Java» en marzo de 2010.