Arranca hoy el juicio por el asesinato del gandiense Javier Abil


Hace dos años del macabro suceso que acabó con la vida de este camarero de 45 años. Sus verdugos lo asesinaron por su condición sexual, lo descuartizaron en el Grau de Gandia y enterraron sus restos en un paraje de Pego.




 

Arranca hoy el juicio por el asesinato del gandiense Javier Abil

Hace dos años del asesinato que le costó la vida al gandiense Javier Abil. Hoy arranca en Valencia el juicio por su asesinato. Un Tribunal del Jurado deberá decidir si los acusados Raimondas M.; Vaclovas J.; y Aivaras F. son autores de dar muerte a puñaladas a Javier, descuartizarlo y enterrar sus restos en un paraje de Pego.

La historia de este macabro suceso que conmocionó durante semanas a los vecinos de la Safor, arranca la noche de ese domingo 4 de mayo cuando Javier, tras finalizar su jornada laboral como camarero estuvo tomando unas copas en el pub Dándolo Todo de la playa de Gandia. Los tres detenidos coincidieron en el pub con Javier Abil, y estuvieron los cuatro juntos hasta la horas de cierre del establecimiento.

Tras cerrar al bar, se marcharon los cuatro en el coche de Javier Abil, pararon en una gasolinera y compraron bebida, trasladándose hasta la vivienda de uno de los detenidos. Ya una vez en el interior, uno de ellos se fue a dormir quedándose Javier con los otros dos detenidos.

En un momento dado, pudo ser a consecuencia de querer tener relaciones sexuales, comenzó la agresión a puñaladas de Javier ocasionándole la muerte. Al despertarse el tercer implicado, si es que se fue a dormir, los tres detenidos decidieron alejar de la vivienda el vehículo de Javier llevándolo a la zona de la playa de Venècia.

Amaneció y uno de los detenidos se marchó a trabajar dejando las llaves del piso a los otros dos junto con el cadáver. Los dos que estaban en casa, contactaron con una persona para que les facilitara un vehículo para poder deshacerse del cadáver. Mientras esperaban el vehículo procedieron a cortar el cadáver de Javier Abil en ocho trozos y meterlo en bolsas de plástico.

Sobre las nueve y media de la noche, los tres se subieron a un vehículo que era conducido por un amigo y que no conocía lo que transportaba, y se dirigieron a las inmediaciones de la Urbanización Monte Pego donde enterraron los restos embolsados.

El Fiscal les acusa de un delito de asesinato, dos de encubrimiento, y en dos de los acusados, la agravante de cometer el hecho por motivos de discriminación por identidad sexual de la víctima y la atenuante de embriaguez.

La acusación particular también tilda los hechos como constitutivos de asesinato a lo que suma la agravante de alevosía, ensañamiento, agravante por la condición sexual de la víctima, y a los otros acusados les solicita prisión como autores de un delito de homicidio en comisión por omisión, y un delito de encubrimiento.

Por último, la defensa de los acusados pide se tengan en cuenta los atenuantes de confesión a las autoridades y colaboración, así como las analógicas de embriaguez e intoxicación por consumo de drogas.