Piden 20 y 19 años de cárcel para los asesinos del gandiense Javier Abil


Ayer comenzó la primera sesión del jucio en Valencia y hoy comenzarán a declarar los supuestos autores. Fiscal y Defensa difieren de las penas dado que el primero solo pide la condena de dos como autores y los otros dos como encubridores, uno por estar durmiendo y otro por ayudar a repartir el cadáver.




 

Piden 20 y 19 años de cárcel para los asesinos del gandiense Javier Abil

Primera sesión del juicio por la muerte y descuartizamiento del gandiense Javier Abil, el camarero de 45 años que fue asesinado hace ahora dos años en una vivienda del Grau de Gandia. Los cuatro detenidos, todos ellos de nacionalidad lituana, se sentaron ayer en el banquillo de los acusados en la Audiencia de Valencia.

El Ministerio Fiscal pide para los dos autores materiales del asesinato las penas de 20 y 19 años de cárcel. Para los otros dos acusados, pide penas de 2,5 años para cada uno bajo la acusación de encubrimiento, pues entiende que participaron en la ocultación del cadáver pero no en el crimen. El ministerio público solicita que los acusados de asesinato indemnicen a los padres de la víctima con 115.000 euros, en concepto de responsabilidad civil.

Aquí es donde difieren tanto la defensa como la acusación. Fiscal y Defensa sostiene que el dueño de la casa donde ocurrió el crimen se acostó y que no sabe nada del asesinato de Javier porque estaba durmiendo. La acusación particular mantiene que sí participó en el crimen, que fueron los tres de común acuerdo quienes mataron a Javier Abil y que, el cuarto en discordia, solo fue requerido para que aportara el coche y ayudara en el reparto de las bolsas de basura donde se hallaba el cadáver descuartizado. El móvil de asesinato nadie lo discute: el castigo y aversión hacia una persona homosexual.

Cogieron dos cuchillos de cocina y, a traición, le apuñalaron 13 veces por todo el cuerpo causándole la muerte, incluso le clavaron un cuchillo en la cabeza con tal fuerza y desprecio que se partió y la hoja quedó incrustada en el cráneo. Javier no tuvo ocasión de defenderse y además sus agresores lo eran en superioridad numérica.


Hoy miércoles, los acusados del horrendo crimen comenzarán a declarar ante el Jurado Popular. Tendrán que convencerles de su participación, de si estaban ebrios o si le atacaron porque era homosexual. Otro aspecto que deberán aclarar es cómo al día siguiente cortaron el cuerpo de Javier en ocho partes y lo sacaron de la vivienda en bolsas a las 21.30 horas. Una muestra de su frialdad y desprecio por la vida humana. Lo ocultaron en un paraje de Monte Pego y mes y medio después del crimen fueron localizados sus restos gracias a la confesión de uno de los detenidos.