Gandia asume el polígono Sancho Llop e imputa a APRUSA el fracaso


El Gobierno no acepta la tercera petición de prorrogar el acabado de la urbanización que arrancó en 2007. Adiós al Bulevar de Orengo y Mut que, con una galería comercial, pretendían convertir el polígono en un paseo unido a Gandia. El enfrentamiento Gobierno y APRUSA podría acabar en el juzgado.




 

Gandia asume el polígono Sancho Llop e imputa a APRUSA el fracaso

El Gobierno de Gandia ha rechazado de plano la propuesta de la empresa promotora APRUSA de prorrogar un año más la finalización del polígono industrial de Sancho Llop, donde está ubicado el nuevo Hospital Comarcal Francesc de Borja. No hay que olvidar que se trataba de la tercera prórroga que había solicitado la empresa dado que ya se le habían concedido otras dos prórrogas con anterioridad desde que iniciara las obras.

Esta decisión pone fin a una urbanización que, desde el primer día que arrancó (2007) lo hizo con polémica y una década después no ha finalizado ni la polémica no la urbanización. Casi medio millón de metros cuadrados. Ahora, como la decisión de suspender las obras no es lo que esperaba APRUSA no sería de extrañar que la urbanización acabara en los juzgados. Desde la comisión técnica se ha señalado que las causas de suspender la urbanización son imputables a APRUSA y se procederá a valorar lo invertido y la forma de revertir terrenos, propiedades, dinero y todo lo que ello conlleva.

No es la primera polémica en torno a Sancho Llop. Cuando saltó la primera alarma fue ante la propuesta del agente urbanizador de cobrar los terrenos en efectivo, y con ello realizaba un descuento a los propietarios que tenían que pagar los gastos de urbanización, pero si por el contrario lo hacían entregando terrenos, el precio se incrementaba. La mayoría pagó con terrenos y APRUSA no tuvo liquidez buscando revender las parcelas para obtener efectivo con el que finalizar la urbanización. Hasta el Gobierno de Gandia le echó un cable comprándole a APRUSA terrenos por valor de 12 millones de euros. Lo hizo a través de la ''centrifugadora'' de IPG y todavía hoy no le ha pagado a la mercantil urbanizadora, por lo que sigue siendo el primer deudor. Pero ni así.

Corría el año 2007 cuando arrancó la urbanización. Bajo el mandato del alcalde José Manuel Orengo y el líder de Plataforma, Fernando Mut, se habló de un Bulevar que uniría mediante una galería y paseo comercial Gandia y el del Hospital, con tiendas especializadas, comercios y movimiento económico. Se abrió el Hospital, sin inauguración pomposa, y aquello continuó dejando crecer los matorrales.

Hoy sigue estando el Hospital rodeado de secarrales y el polígono lleno de denuncias vecinales sobre la reparcelación de terrenos y supuestos errores en mediciones y denuncias ante la Fiscalía que han acabado ahora por añadir un nuevo, y quizá, el último episodio a un polígono que quiso ser y no fue.