Echan a dos madres de un bar porque sus hijos molestan a un cliente


Laura tiene 16 años y padece autismo. Carlos tiene 21 años y tiene daños cerebrales. Ambos estaban con sus madres en un bar y a un cliente les molestaba este tipo de niños. La camarera echó a las familias. Aquí está el testimonio de una de las dos madres.




 

Echan a dos madres de un bar porque sus hijos molestan a un cliente

Llevamos días ofreciéndoles innumerables valoraciones de un año de Gobierno; les hemos hablado de los resultados de las elecciones del domingo a nivel comarcal; les contamos la crónica de sucesos y les hablamos de mejoras o problemas en los municipios de la comarca; o si Playa Can está abierta o cerrada, si está más hacia aquí o más para allá; o de los colores de los nuevos pasos de peatones en Gandia. Pero hay vida mucho más allá de todo esto, una vida que muchas veces nosotros mismos olvidamos por el día a día, o incluso los hay quienes les dan la espalda. Ahora toca hablarles de Carlos y de Laura.

Hoy traemos a nuestra portada un caso de denuncia. Hay denuncias de maltrato animal, de visualización ante ataques homófobos, pero también hay otras denuncias que… como si importaran menos; como si no fuera con muchos de nosotros; como que mientras a mí no me toque me da igual.

Es un botón de muestra de ésta, una parte de nuestra hipócrita sociedad, que solo habla de pactos electorales y de la selección española. Fiel reflejo de que, todavía hoy existe esa parte de sociedad hipócrita, falsa, sin sentimientos ni educación, sin respeto por la vida de un ser humano, y eso es lo que les traemos hoy.

Dos madres, de un chico y una chica, de Laura de 16 años y con cierto autismo, y de Carlos de 21 años y con daño cerebral. Ellas han sufrido en sus propias carnes lo execrable de la condición humana, el desprecio a sus hijos, cuando un cliente de un bar dice que le molestan, que los echen, así de claro y así de duro. La camarera, como narra una de las madres que lo vivió, la camarera por llamarla de alguna manera, les dijo que se marcharan porque molestaban sus hijos. Esa es la sociedad que hemos construido entre todos, la que le preocupa los colores de un paso de peatones o si la selección la llegado a su fin de ciclo o si Rivera pactará con Rajoy o Sánchez con Iglesias. Lo demás, mientras no nos afecte, nos importa un bledo.

Almudena Alonso, madre de Carlos, nos cuenta lo que sufrió ayer mismo en un bar. Nos recuerda que este tipo de personas no están bien miradas y tampoco se les da facilidades. Agradecía a Cope-Onda Naranja el sacar a la luz esta denuncia cuando somos nosotros quienes debemos estar agradecidos a ella, porque con su denuncia nos hace ver lo que les hemos dicho al principio, que son seres humanos y que hay más vida, que muchos a veces, nos perdemos…

Escucha aquí el testimonio de la madre de Carlos (pincha el enlace)

Sin duda, una gran lección de educación y coraje la que ambas madres han protagonizado y que hoy, una de ellas, nos ha relatado. Gracias por hacernos un poco más humanos a quienes sí tenemos esa sensibilidad por estas personas.