El paro en la Safor desciende en julio y UGT critica la precariedad laboral


El secretario intercomarcal de UGT-PV, Raül Rosselló valora los datos del desempleo correspondientes a julio y denuncia la precariedad laboral que aumenta en el empelo y el desempleo. Nueve de cada diez contratos son temporales y 4 de 10 indefinidos a tiempo parcial.




 

El paro en la Safor desciende en julio y UGT critica la precariedad laboral

El paro registrado en el mes de julio de 2016 en la Safor, se ha situado en 15.153 personas, es decir, 538 parados registrados menos que en el mes de junio y 1.487 menos que en julio de 2015, lo que supone una reducción mensual del 3’43 % y una reducción interanual del 8’94 %.

Los datos demuestran que se extiende la precariedad en el empleo, la desigualdad en el mercado de trabajo y aumenta la pobreza laboral. 9 de cada diez contratos firmados en julio son temporales y 4 de cada 10 de los indefinidos lo son a tiempo parcial. Estos resultados son las consecuencias de las reformas laborales y sus secuelas, así como de las políticas de empleo ineficaces, más basadas en la reducción de costes por la vía de la devaluación salarial y de las bonificaciones de cotizaciones sociales, que en la mejora de la empleabilidad de los desempleados.

Para Roselló, no es suficiente con crear empleo, sino que es necesario revertir la trayectoria de empeoramiento de la calidad del empleo. Y reforzar las políticas de protección por desempleo y las prestaciones contributivas y asistenciales para aumentar la cobertura porque más de la mitad de los desempleados no tiene prestación. En los últimos años la tasa ha caído más de 32 puntos.

La recuperación económica debería venir acompañada de políticas con el objetivo del cambio de modelo productivo. Para ello es necesario un plan de choque dirigido a generar empleos de calidad, a reducir el desempleo de larga duración, a acabar con la precariedad y parcialidad involuntaria y a incrementar la protección a los desempleados.

Para UGT es fundamental que la recuperación económica se traslade a las personas, reduciendo la enorme desigualdad y la pobreza generadas por las políticas de austeridad, lo que requiere más empleo y de mejor calidad, con condiciones laborales dignas y con políticas salariales que permitan la recuperación del poder adquisitivo perdido durante la crisis.