Las torres eléctricas causan la muerte de aves protegidas en la Safor


La Guardia Civil está realizando un informe sobre el número de torres eléctricas sin protección ubicadas en la Safor tras detectarse la muerte por electrocución de avifauna protegida. La zona investigada afecta desde el Mondúver al Marjal.




 

Las torres eléctricas causan la muerte de aves protegidas en la Safor

El avetorrillo común, la garza imperial, la cerceta pardilla, el calamón común, la cigüeñuela común, el fumarel carriblanco, el martín pescador o el carrecín pescador son algunas de las especies protegidas que corren peligro de electrocución si colisionan con los cables de las torres eléctricas de alta tensión que surcan los cielos y los campos de la Safor. Desde el marjal hasta el Mondúver, ambos parajes en la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA-5), los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil han sido requeridos por la Fiscalía para que hagan un informe sobre la cantidad de torres eléctricas que existen en la zona y que no contienen las medidas de protección necesarias para evitar las muertes de la avifauna. Además, deberán remitir al Ministerio Público otro informe respecto al número de aves muertas por electrocución o colisión contra el cableado.
En caso de ser realidad la causa-efecto entre las muertes por electrocución o colisión de las aves y el cableado, la Fiscalía pretende indagar sobre la responsabilidad de los titulares de las mismas, bien sean particulares bien empresas eléctricas, respecto a la posible comisión de un delito medioambiental.