Conselleria no tiene dinero y no permite un ventilador en una residencia


''Mi madre se morirá cuando Dios quiera, no cuando quiera la Conselleria''. Duro y amargo testimonio de Nuria Marco de lo que sucede en la Residencia La Safor en Gandia.




 

Conselleria no tiene dinero y no permite un ventilador en una residencia

Nuria Marco estuvo ayer en los estudios de Cope-Onda Naranja. Y no estuvo por gusto. Lo estuvo por su madre. Esa mujer de 72 años de edad que sufre y padece la asquerosa burocracia que inunda este País. Esa que impide que unos ancianos, que habitan en la Residencia La Safor (antigua Clínica del Doctor Mut), puedan disponer de aire acondicionado. ¡Ay si el Doctor Mut levantara la cabeza! Esos ancianos llevan desde enero sin calefacción y por tanto, todo el verano sin el aire acondicionado. Y lo que te rondaré morena si alguien, de esos que tiene el “poder” de la firma o la adjudicación, no media para que estas personas allí encamadas o recostadas en una silla vivan como cualquier otro ser humano. Sin lujos pero tampoco sin desatenciones por parte de quienes sean los responsables. Habló claro Nuria. Mi madre se morirá cuando Dios quiera no cuando quiera la Conselleria. Duras palabras eh. Amargas palabras.

Nuria ha pedido llevar un ventilador. O llevar un pequeño aparato de aire acondicionado para que su madre no vuelva a casa toda llagada. No hay manera. No hay respuesta.  Simplemente se le dice, que “ese no es el procedimiento”. Y ¿cuál es el procedimiento para que una persona tenga que sufrir la desidia de la administración? La madre de Nuria ya sabe lo que es sufrir el verano en esa tercera planta donde está junto a otras personas más dependientes.

Cierto es que en la planta baja, primera y segunda el aire sí funciona en la Residencia La Safor. En la tercera no. Y para los estamentos de Bienestar Social o atención a la Gente Mayor, ni les importa ni va con ellos.

No es el primer caso de denuncia que llega de nuestros “fósforos” a Cope Onda Naranja sobre el trato en residencias de la Tercera Edad en la comarca. Cierto es también que, en la mayoría de ellas se trabaja con enorme profesionalidad; por tanto, no hay que generalizar pero cuando sale uno o dos casos como los que nos han llegado a nuestra redacción, es para preguntarse muchas cosas. Muchas cosas sobre los políticos y, en ocasiones, si hablamos de personas o despojos de la sociedad; qué ocurriría si fuera la madre o el padre de cualquier dirigente político. He ahí la diferencia y la indiferencia cuando a una Conselleria, un Ayuntamiento, o un Cabildo se llame como se llame la administración de turno, le llega una queja o detecta un problema como este y pasa ''de la música, del mestre i del tocador''. Sencillamente no hay derecho que se trate así a las personas, como meros números de la administración y que sean sus familiares quienes tengan que acudir a la radio a denunciar una cosa que, en otros países de Europa, su responsable sanitario habría dimitido o estaría destituido o algo más. No. Aquí no pasa nada. Aquí Nuria Marco reclama derechos dignos para su madre y, por extensión, para aquellas personas mayores que se encuentran instaladas en la tercera planta de la Residencia La Safor. Y la culpa no la tienen las responsables del centro, es decir, el personal que atiende a estas personas, sino quienes se lucran de ello, hacen negocio o simplemente hacen la vista gorda en inspecciones rutinarias o habituales. ¿Se imaginan un supermercado, carnicería o tienda sin aire acondicionado? Allí estaría Sanidad. Aquí, aunque la carne esté viva; aunque esas personas sientan y sufran en sus carnes la canícula de agosto en el centro de Gandia… no importan. Para esto no hay inspectores que valgan ni nadie a quien sancionar por dejar desde enero un centro sin calefacción/aire acondicionado.

Y si esperan seguir así, de cara al próximo invierno, Nuria Marco ya ha avisado que se va allí y se planta ante la Conselleria con su madre hasta que le den una solución. De momento, le ha escrito a la vicepresidenta del Consell, a Mónica Oltra. Si le contesta o lo arregla, Nuria nos lo hará saber. Nosotros desde Cope-Onda Naranja únicamente hemos hecho la labor social de informar, de contar, de narrar lo que le sucede a una vecina que tiene a su madre en esa situación. Lo demás, es política de campanario decir que ''ese no es el procedimiento'' cuando alguien se presta a llevar un ventilador. Como ven el problema se puede solucionar. Otra cosa es que ''alguien'' no quiera solucionarlo.

Aquí tienen un fragmento de la entrevista que ayer nos concedió Nuria Marco. Si les interesa y la quieren escuchar toda, la tienen en la Audio Entrevista en La Mañana de Carmen Berzosa.

Escuha pinchando aquí el testimonio de Nuria Marco...