El Gobierno de España aprueba ayudas en materia de sequía para la Safor


Con una inversión de 350.000 euros se perforarán pozos en la partida de El Tarrassó, en Villalonga, para abastecer 10.000 hanegadas de naranjos y frutales en Villalonga, Ador y Palma de Gandia.




 

El Gobierno de España aprueba ayudas en materia de sequía para la Safor

Con una inversión de 350.000 euros, el Gobierno de España ha autorizado realizar obras para perforar pozos en la Safor y obtener agua con la que paliar la intensa sequía que, desde hace años, azota a la comarca. La situación se ha agravado en los últimos tres años dado que, la ausencia de lluvias ha motivado que el pantano de Beniarrés, que suministra y controla el caudal del Serpis, haya pasado a bajos inimaginables como es la situación actual de algo más de un hectómetro de agua almacenada cuando su capacidad es de 27. De hecho, esta misma semana, el pantano cerrará sus compuertas y no expulsará agua dada la grave situación por la que atraviesa.

Así las cosas, con esta ayuda del Gobierno de España y a tenor de lo solicitado por la Comunidad de regantes de los Canales Altos del Serpis y con el aval de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), se podrá perforar pozos de agua para suministrar una cuenca de unas 10.000 hanegadas entre Villalonga, Ador y Palma de Gandia, sobre todo de naranjos y árboles frutales. Unos pozos que serían “oro líquido” y que se perforarán en la partida del Tarrasó, en Villalonga, concretamente en la zona de la finca de l’Esclapissada. Desde la Comunidad de Regantes se ha confirmado la existencia de un acuerdo para poder adquirir los terrenos de donde se espera obtener el líquido elemento.

La falta de lluvias en los últimos años que permita, por una parte que los campos la acojan y por otra, que se pueda cumular en el embalse de Beniarrés, unido al fuerte calor de los últimos meses ha debilitado unos campos que, con el río seco, pone en serio peligro las especies, sobre todo de naranjos y otras variedades frutales.

La aprobación de estas perforaciones, que tendrán un diámetro según la zona de entre 650 y 450 milímetros, se practicarán a una profundidad de 500 metros, suficiente por la zona donde se encuentra la partida en concreto donde se va a perforar.