El puente que unía Beniarjó y El Real de Gandia será una realidad en 1 año


En 2007 quedó en desuso tanto para el tráfico como para el paso de viandantes tras la riada de aquél año. Ahora, los alclades de El Real y de Beniarjó, junto con el presidente de la Diputación han visitado el puente y firmado su restauración con una inversión de 450.000 euros.




 

El puente que unía Beniarjó y El Real de Gandia será una realidad en 1 año

El presidente de la Diputación de Valencia, Jorge Rodríguez, acompañado por los diputados Pablo Seguí y Diana Morant, ha visitado este lunes el municipio de Beniarjó, en la comarca de la Safor, donde ha firmado junto a Juan Víctor Escrivà y Marta Signes, alcaldes de Beniarjó y Real de Gandia, el convenio para la restauración del puente que conecta ambas localidades, y que quedó gravemente dañado tras las lluvias del otoño de 2007, que provocaron el derrumbe de una parte del puente.
 
Desde aquel momento, hace casi una década, el puente que unía Beniarjó y Real de Gandia quedó en desuso tanto para el tráfico como para el paso de viandantes. En el plazo de un año, que es el tiempo contemplado en el convenio para la ejecución de las obras, esta conexión entre los dos municipios volverá a ser una realidad gracias a la intervención subvencionada íntegramente por la Diputación, con una inversión de 450.000 euros.

En palabras del presidente, Jorge Rodríguez, ''esta actuación es una muestra más de lo que supone hacer política para las personas, escuchando las necesidades e inquietudes que nos trasladan los alcaldes y dándoles respuestas que solucionen sus problemas, como es este puente que volverá a unir Beniarjó y Real de Gandia diez años después''

 La obra es fruto de la reivindicación continua de ambos alcaldes, trasladándonos una necesidad que hace mucho tiempo que debería estar atendida”, ha continuado Rodríguez, que ha asegurado que ''la Diputación tiene la obligación, por un lado, de tratar de unir términos, y también de favorecer el desarrollo económico de nuestros pueblos y ciudades, como en este caso sucede con la actividad agrícola de estos dos municipios''.
 

En la misma línea se ha expresado el diputado de Carreteras, Pablo Seguí, que ha destacado que “gracias al impulso del nuevo gobierno de la Diputación y la sensibilidad que muestra el presidente con las necesidades básicas de los vecinos y vecinas de las comarcas valencianas, esta infraestructura reivindicada durante años estará en funcionamiento en cuestión de meses”.

 
Por su parte, los alcaldes han agradecido a los responsables de la Diputación la celeridad con la que se ha tramitado el convenio firmado este lunes, en la línea de modernización de la administración pública en la que insiste Jorge Rodríguez con el fin de “dar una respuesta más rápida y eficaz a los ciudadanos”. “Debemos agradecer a la actual Diputación el interés por esta obra que va a dar solución a un problema que arrastramos desde hace años”, ha señalado el alcalde de Beniarjó, Juan Víctor Escrivá, que se ha mostrado convencido de que “será un puente utilizado por mucha gente, no sólo por los agricultores, al abrir una nueva vía de paseo”.
 
La alcaldesa de Real de Gandia, Marta Signes, ha manifestado que este convenio ''supone convertir de nuevo en realidad la unión entre los dos pueblos, con una vía verde y permitiendo que los vecinos de cada municipio puedan acceder a la parte de su término que está al otro lado del puente''.


El puente presenta actualmente daños en la estructura que lo hacen inservible, socavación en el lecho y sedimentaciones posteriores. El proyecto de reparación contempla la reconstrucción del muro que derruyó el agua y la colocación de un tabique de contención. También se reforzará la estructura con el afianzamiento de los vanos y la instalación de una escollera en la zona baja. El último paso será la colocación de barandillas y un paso peatonal que permitirá su uso en condiciones adecuadas de seguridad para vehículos y viandantes.

Los ayuntamientos de Beniarjó y Real de Gandia, que han acreditado la disponibilidad de los terrenos necesarios para una obra con una longitud de 120 metros, se comprometen en el convenio a recibir la obra junto a los terrenos en las que se ubican y a conservarla y mantenerla, con el 50% de esos costes de mantenimiento y conservación para cada consistorio.