Un año después de la muerte de Fray Conrado se sigue ayudando a familias


El reparto de comida semanal a 200 familias sin recursos que realizaba fray Conrado continúa un año después de su muerte. Ayer se celebró una misa por su eterno descanso. El fraile de Ador fue toda una institución y ejemplo.




 

Un año después de la muerte de Fray Conrado se sigue ayudando a familias

La comunidad religiosa de los frailes capuchinos de Valencia y la asociación Amigos de San Antonio celebraron ayer tarde una misa en memoria del popular fraile Conrado Estruch (Ador, 1926), conocido como “Fray Conrado”, en el convento de San José, al que pertenecía, con motivo del primer aniversario de su fallecimiento, ocurrido el 10 de octubre del año pasado.

Desde la muerte del capuchino, que contaba 89 años, ''la asociación sigue desarrollando la labor benéfica que emprendió él y todos los primeros martes de mes continuamos repartiendo comida a más de 200 familias necesitadas en el convento capuchino en colaboración con los religiosos'', según han explicado a la agencia AVAN fuentes de la asociación que fundó el propio fraile capuchino.

Igualmente, los últimos belenes póstumos elaborados con materiales de desecho por el fraile capuchino han permitido vacunar a dos mil niños en Africa y atender a familias de refugiados, según las mismas fuentes.

El fraile capuchino Conrado Estruch, que a lo largo de su vida realizó miles de belenes artesanalmente con materiales de desecho para exponerlos cada Navidad y recoger con ellos donativos para familias sin recursos, falleció en el convento de la Magdalena, en la localidad valenciana de Massamagrell. El religioso nació en la localidad valenciana de Ador, donde tenía una plaza dedicada por su Ayuntamiento. A la misa asistió el ex alcalde de Ador y amigo de Fray Conrado, Juan Vicente Estruch.

Foto: A. Sáiz (AVAN)