Un muerto de factura


La rocambolesca historia de una factura que permitió dar sepultura a cuatro personas en Gandia.




 

Un muerto de factura

Un fin de semana en el Cementerio de Gandia. No hay servicio de porta-féretros y se debe dar sepultura a cuatro personas. Es a mediados de 2015. Y hay que darle una solución y no agravar más el dolor de las familias que acuden a enterrar a sus familiares al camposanto gandiense. Como quiera que no hay otra solución, un funcionario del ayuntamiento como vecino de Gandia no puede permitir lo que ocurre y le da una solución al problema mortuorio.

Ni corto ni perezoso, el funcionario paga de su bolsillo 4.143 euros correspondientes a la reparación del porta-féretros y así se consigue darle una solución a una situación un tanto escabrosa: dar sepultura a cuatro personas fallecidas sin que medie el farragoso aparato de la burocracia en momentos tan complicados. El funcionario apoquina el dinero y le da solución al problema. Lo que no esperaba este funcionario que, su buena fe y su diligencia a la hora de sacar la cartera, le traería tantos quebraderos de cabeza convirtiendo el hecho en un muerto de factura.

Claro es que, en municipios pequeños esto puede pasar, pero para un engranaje económico como es el Ayuntamiento de Gandia, nadie puede pagar en efectivo y mucho menos pagar y cobrar en metálico. Para colmo de los colmos, este funcionario de trayectoria intachable, intenta recuperar el dinero de adelantó adjuntando la factura de la empresa que reparó el porta-féretros pero la empresa a la que le pagó el dinero ha quebrado y por tanto no podía emitir una factura al Ayuntamiento de Gandia para que éste la pagara y ya se arreglarían el funcionario y la empresa en la reversión del dinero.

Así pues, el interventor del Ayuntamiento de Gandia emite un informe donde señala que hay reparos de legalidad para pagarle el dinero a este funcionario que, tras meses de espera y papeleo, pide que su deuda conste en el listado de facturas extrapresupuestarias que debe reconocer el Gobierno. Como la deuda es de 2015 y para que no sea motivo de polémica política dado que la muerte solo tiene un color, el funcionario acude despacho por despacho reclamando que autoricen el abono de su factura. Pero faltaba un detalle: ser capaz de que todos los partidos lo entiendan y si es capaz de poner de acuerdo a PP, PSOE, Més Gandia y Ciudadanos en el pago referenciado, éste se abonaría de inmediato. Y así ha ocurrido. Tras recorrer todos los grupos políticos ha logrado ponerlos de acuerdo y recuperar así sus 4.000 euros del ala.

Y así consta dado que, el Ayuntamiento de Gandia tampoco podía permitir que el consistorio tuviera un enriquecimiento injusto quedándose el porta-féretros que había pagado un particular, por ello, con la unanimidad de todos los partidos políticos se aprobó resolver la discrepancia y levantar el reparo de ilegalidad. Así finalizaba el deambular de este muerto de factura.