Gandia controlará con cámaras los accesos a zonas peatonales


El lector de matrículas verificará que el vehículo es de un residente o autorizado y un semáforo pasará de rojo a verde. Si se hace caso omiso, el lector al detectar la matrícula podrá emitirse un boletín de denuncia por la infracción cometida adjuntando la imagen del vehículo.




 

Gandia controlará con cámaras los accesos a zonas peatonales

Visto el desastre que supone las teóricamente zonas peatonales del centro histórico de Gandia, el Gobierno local está estudiando implantar el próximo año un sistema de control por cámaras del acceso a estas zonas. Desde que en 1990 comenzara la peatonalización del centro de la capital de la Safor, muchos han sido los experimentos para intentar que las principales calles comerciales sean ganadas al tráfico por el peatón. Los pivotes hidráulicos muchos no funcionan y, los que sí lo hacen suelen averiarse con asiduidad. A este problema cabe añadir que, en algunas zonas como la salida de la calle Major a la altura del paseo de las Germanies, desde principios de la primera década de este siglo se eliminaron por completo.

El cierre con vallas al tráfico rodado durante la Navidad y Reyes, vista la experiencia del primer fin de semana y atendiendo a que el segundo se decretó la alerta por fuertes lluvias, el Gobierno de Gandia, decidía dejar sin efecto el cierre de estas calles desde el viernes por la tarde al domingo por la noche.

Durante todo el curso escolar, decenas de vehículos entran en dirección prohibida por la calle Major, totalmente peatonal, y se dirigen por la de Juan Andrés hasta el Ayuntamiento de Gandia y así poder dejar a los escolares a las puertas del colegio de las Carmelites. Con ello, muchos conductores se evitan utilizar Sant Rafael y la ronda perimetral.

Y así, año tras año durante sucesivos gobiernos, ha existido cierta o demasiada permisibilidad en estas zonas, por lo que ahora se está estudiando eliminar los pivotes hidráulicos y sustituirlos por cámaras lectoras de matrículas. Esto, que todavía está en fase de estudio y pendiente de presupuesto, conllevaría también la instalación de semáforos a las entradas de las calles peatonales.

Cuando el vehículo llega, el lector de matrícula confirma que se trata de un vehículo residente en la zona y por tanto autorizado. En consecuencia, el semáforo pasará de rojo a verde. ¿Y qué ocurre si alguien hace caso omiso a la señal roja del semáforo? Pues se baraja la posibilidad de que, al incumplir la norma y además saltarse el semáforo en rojo, el lector habrá registrado su matrícula y se le extenderá la correspondiente denuncia por saltarse un semáforo en rojo. No es ninguna novedad dado que ya se aplica en otras ciudades españolas. Ahora falta saber si realmente, una vez concluya el estudio y se dote de partida, funciona. Ello conllevaría la eliminación de los pivotes hidráulicos y un ahorro considerable para las arcas municipales.

Ya comienzan a aparecer las primeras voces críticas y a favor, sobre todo, teniendo en cuenta la última experiencia de este tipo con el “foto-rojo” que se instaló en la avenida de Alacant, en la calle Sant Rafael y en la playa de Gandia, donde quedó altamente demostrado la gran cantidad de conductores que se saltan los semáforos en rojo en Gandia. Pero la sanción no siempre es políticamente correcta. Tiempo habrá para madurar conductas y proyectos.