La juez sobresee el caso de la entrenadora de volei de Gandia


Un triángulo de celos, amor y odio parece ser el detonante de una acusación de corrupción de menores y agresión sexual a una entrenadora de volei de Gandia.




 

La juez sobresee el caso de la entrenadora de volei de Gandia

Un triángulo de celos, amor y odio. El juzgado de instrucción Nº 3 de los de Gandia ha dictado auto de sobreseimiento para la entrenadora de volei que, en principio, estaba acusada de diversos delitos a raíz de la denuncia de una joven que, al parecer, movida por celos, amor y odio desencadenó una investigación policial que motivó el arresto de la entrenadora.

En un auto judicial, fechado a nueve de enero, la juez desestima las acusaciones formuladas por la denunciante así como las pruebas aportadas por la Policía, entre ellas, las declaraciones e investigaciones practicadas. Por todo ello, se desprende que la investigación arrancó a raíz de un comentario que llegó a la Comisaría de Policía y no por la denuncia de ninguna madre de ninguna menor ni jugadora.

La juez ha notificado ya al Ministerio Fiscal y a las partes la decisión que ha tomado tras analizar las pruebas aportadas, las declaraciones y escuchar a la detenida que, ha quedado en libertad sin cargos.

Según el informe policial al que ha tenido acceso este periódico, el atestado se entrega en el juzgado de guardia de Gandia el 5 de enero y, cuatro días más tarde, la juez decide desestimar el caso de corrupción de menores y agresión sexual del que algún medio de comunicación había acusado a la entrenadora. Una decisión judicial bastante rápida a tenor de las fechas dado que, en tan solo cuatro días, la magistrada adopta el sobreseimiento de la causa.

Así las cosas, a pesar de disponer del auto de sobreseimiento, la entrenadora de volei no ha podido participar este pasado fin de semana en las competiciones oficiales dado que, la Federación de Volei no se ha dado la misma celeridad en abrir el expediente como en cerrarlo, por lo que se espera, que la mujer pueda, en la medida de sus posibilidades volver a recuperar su vida antes de ser víctima de este triángulo de celos, amor y odio.