Gandia protege la fachada de un edificio mientras permite que se caiga


El estado en ruinas de un edificio afectado por el BIC del Palau Ducal conlleva un serio peligro de derrumbe. Protegido pero desmoronándose durante décadas el edificio suelta cada día más cascotes.




 

Gandia protege la fachada de un edificio mientras permite que se caiga

Proteger hasta que se derrumbe. El estado en ruinas de un edificio que lleva más de 20 años deteriorándose en pleno centro de Gandia se convierte en un peligro para los viandantes que cada día se atreven a pasar por las calles Alexandre VI y Duc Alfons el Vell. El edificio en cuestión está frente al emblemático Palau Ducal de Gandia y su fachada está protegida incluida dentro del área del Bien de Interés Cultural que es el Palau Ducal.

La fachada, lo que queda de ella, se va deteriorando y cayendo a la vía pública como muestran las imágenes de portada e interior de este periódico. Caen cascotes a la vía pública y, al paso que va, puede que algún día estas ruinas de desplomen por completo. Nadie hace nada más allá de colocar unas simples vallas cada cierto tiempo que el edificio suelta trozos. Las intensas y copiosas lluvias de los últimos meses han acrecentado su deterioro y supone ya un serio y grave peligro para los miles de ciudadanos que, en coche o a pie, pasan por las calles donde se encuentra.

Si se repasa la hemeroteca se puede comprobar que el edificio lleva desde el siglo pasado cerrado a cal y canto, dejando pasar el tiempo. Si su fachada está protegida de nada sirve la protección dado que se permite que se vaya cayendo a trozos. De su interior, solo una imagen tomada desde lo alto del Palau Ducal muestra que incluso hasta el techo ha cedido y las tejas caen en su interior, por lo que el agua de la lluvia sigue deteriorándolo.

Quienes en su día protegieron la fachada del edificio podrían haber incluido un período máximo de rehabilitación de la fachada dado que, de lo contrario, proteger hasta que se derrumbe no sirve de nada. Algún día podría desprenderse una parte importante del edificio, bien hacia la calle del Palau Ducal bien hacia la de Alexandre VI y sepultar todo lo que encuentre a su paso, ya sean coches circulando o personas andando. Alguien se lo tendría que hacer mirar antes de que sea demasiado tarde para las lamentaciones.