Crimen del Ático en Gandia: Entré, la vi muerta, la tapé y me marché


José Luis S. G., sospechoso de dar muerte a Dolores C. P., la ex agente de la Guardia Civil de 47 años que fue asesinada en el sobre ático de Gandia, reconoce que estuvo en la escena del crimen pero que huyó al verla muerta. La autopsia revela fuerte traumatismo craneal.




 

Crimen del Ático en Gandia: Entré, la vi muerta, la tapé y me marché

Mónica, la hermana de Dolores, sabía o intuía que algo le había podido pasar. El sábado no logró contactar con ella. Y como sabía la tormentosa relación por la que había pasado su hermana, decidió denunciar ante la Guardia Civil su desaparición. De ahí que la noche en la que Homicidios se hizo cargo de la investigación, lo primero que se solicitara fuera la localización y arresto de la pareja de la víctima. Mónica, tal y como les contó Cope-Onda Naranja, acudió ayer a Gandia con su otra hermana nada más haber sido alertada por la Benemérita de lo ocurrido. En apenas 24 horas, los de Homicidios de Valencia han puesto cada pieza del puzle en su sitio.

Ayer por la mañana era localizado y detenido José Luis S. G. Estaba en Móstoles. Había mantenido supuestamente una relación tormentosa con la ex agente de la Guardia Civil, que derivó en una denuncia por malos tratos que motivó que un juzgado de Sueca decretara una orden de alejamiento.

El único detenido por este crimen, José Luis S. G., ha reconocido a los agentes de Homicidios que sí estuvo en el piso de Gandia. Que al entrar vio a Dolores en el cuarto de baño, dentro de la bañera, y que ya estaba muerta. Alcanzó una cortina de plástico y una toalla y las depositó sobre ella para taparla. Que no alertó a la Policía porque tenía miedo que lo implicaran al tener una denuncia por malos tratos y una orden de alejamiento de la víctima, por eso se marchó a Móstoles.

Aunque ha intentado despistar a los de Homicidios, lo que desconocía José Luis era que durante la mañana de ayer se estaba realizando una segunda inspección más minuciosa de la escena del crimen en el sobre ático de la calle Mayor. Los agentes buscaban algún indicio que pudiera demostrar que no decía toda la verdad. Así las cosas, en el interior del cuarto de baño, se localizaban indicios que relacionan al sospechoso, lo que corroboraba que, supuestamente, participó o al menos estuvo presente cuando los objetos rotos y tirados violentamente cayeron o los arrojaron al suelo, por lo que no les vale la versión de que la vio, la tapó y huyó.

La autopsia realizada a Dolores C. P., señala como causa de la muerte un traumatismo craneal contundente. No ha trascendido si fue golpeada con algún objeto contundente o contra alguna superficie dura por parte de su asesino. Llevaba muerta desde el viernes, lo que confirma también lo que oyeron los vecinos.

La otra pieza de este homicidio era el dueño de la vivienda y primera persona que alertó de la presencia del cadáver. Este gandiense ha explicado que había hablado con el madrileño, en alusión a José Luis, para alquilarle el sobre ático de la calle Mayor. Era a finales de enero principios de febrero. Le había entregado un juego de llaves y había quedado para firmar el contrato. Pero pasaban las semanas y no estampaba la firma en el contrato. Dedujo que no quería alquilarlo y el martes acudió a revisar la vivienda. Abrió con su juego de llaves de propietario y encontró a Dolores muerta en el cuarto de baño.