Lo que aguantan los comerciantes por los incívicos dueños de perros


Un fósforo nos remite esta fotografía de la meada, con cartel incluido, que un perro aprovechando el sábado de comercios en la calle, realizó en la alfombra decorativa de una tienda del centro histórico.




 

Lo que aguantan los comerciantes por los incívicos dueños de perros

La culpa no la tiene el perro. Sino el perro de dueño. El que ni tan siquiera le conmina a salir de la alfombra decorativa para hacer sus necesidades fisiológicas. Menos mal que no depositó los excrementos. Y es que la jornada de tiendas en la calle del pasado sábado en el Centro Histórico de Gandia deja esta estampa cuanto menos curiosa e incívica.

Un fósforo nos la ha remitido y en el cartel, más bien post-it, se puede leer textualmente que ''hay que tener mala leche para dejar que el perro mee en la alfombra''. Y así es. Una inversión, una decoración y allá que va el perro con el permiso de su duelo y suelta la meada. Así, en la alfombra tal cual hace en su casa, y así se empapa y deja el perfume para los clientes que entran en la tienda. Que el perro no haya sido enseñado pro su dueño podría tener una simple disculpa pero que el dueño lo permita es el colmo.

El fósforo nos recuerda que esto solo pasa en España, y en Gandia mucho. En Europa no ocurre porque se le tiene respeto y amor a los animales. España, dice el fósforo, no es Europa sino el Norte de África. Y prueba de ello es que se educa o mejor dicho se mal educa a la gente para que los animales de compañía, especialmente los perros, hagan sus necesidades en las calles. Las calles que son de todos y donde está prohibido mear y cagar. Así de claro, para que se entienda. Los perros no se sacan a la calle a mear y cagar, se sacan a pasear como lo hacen las personas. Pueda que algún ser humano incívico mee y cague en la calle, como también algún perro o dueño descuidado o por despiste. Lo que no puede ser es calles llenas de mierda, fachadas de comercios llenos de meadas y farolas y papeleras corroídas por el ácido del orín de los animales. Los perros mean y cagan en casa, como hacen los humanos, y luego se limpia o se colocan elementos para disimular el olor o se les limpia quienes no tengan una buena terraza o balcón. La cultura española tiende a pensar que hayque sacar el perro para que haga sus necesidades. Eso en Europa no existe, el perro sale, camina, corre y disfruta como el dueño. Pero las necesidades en casa no en la casa de todos que es la calle. Cuando entiendan quienes quieren y defienden al perro o a cualquier animal de compañía como a una persona entenderán parte del problema por el bien de todos. Pero tener un perro en casa y sacarlo a cagar y mear a la calle, ya dice mucho de su dueño.

Y esta es la reflexión que hace un fósforo tras remitirnos esta imagen a la entrada de un comercio de Gandia.