Tras 63 años el Santo Sepulcro de Gandia será llevado a hombros


El balanceo típico del majestuoso carro del trono-anda se cambiará esta Semana Santa de 2017 por la confianza del uno con el otro, por el esfuerzo y el dolor, por un momento llegar a pensar cuánto sufrió…




 

Tras 63 años el Santo Sepulcro de Gandia será llevado a hombros

Este Viernes Santo, en la procesión más multitudinaria de cuantas se realizan todo el año en Gandia, contará con un atractivo más si cabe para engrandecer la Semana Santa gandiense. Se trata de la nueva anda que la Hermandad del Santo Sepulcro ha encargado y que permitirá, tras 63 años de historia en Gandia, que el lugar donde reposa Cristo ya fallecido sea portado a hombros por un total de 72 personas.

Esta novedad se anunció por parte de la junta directiva del Sepulcro el pasado mes de septiembre y desde entonces muchos porteadores llevan meses ensayando. No se trata de un ensayo normal ni de un paso más a hombros de quienes por penitencia, amor, sentimiento o religión cargan sobre sus hombros un trono-anda. Se trata del más pesado y el protagonista de la procesión del Santo Entierro del Viernes Santo. Meses de compenetración y aguante, meses de madrugar aunque no huela a incienso. Días de confiar con el hermano, el cofrade, el prójimo para que el peso de quien dio la vida por todos los hombres sea llevado y repartido a partes iguales. Son dos horas de sufrimiento, dos horas de aguante, dos horas donde se juegan mucho quienes han optado por ser portadores en este año tan especial para el Santo Sepulcro. El balanceo típico del majestuoso carro del trono-anda se cambiará esta Semana Santa de 2017 por la confianza del uno con el otro, por el esfuerzo y el dolor, por un momento llegar a pensar cuánto sufrió…

Muchos de quienes lean esta crónica, por edad, no habrán conocido jamás el Santo Sepulcro llevado a hombros. Es Historia de la Semana Santa de Gandia. Algunos sí recordarán en los años 90 cuando el Sepulcro fue el único trono-anda que desfiló aquel Viernes Santo que se suspendió la procesión por la lluvia. Con plásticos pero con devoción. Esta vez, a hombros, con sudor y dolor, volverá a hacer historia y recuperar lo que antaño fue que las calles de Gandia acogieran el paso a hombros del Santo Sepulcro. La carga emocional y la carga pesada se aliviarán cuando regrese de nuevo por las angostas calles del centro histórico a San Roque.