Con poco se hace mucho. Gestos que pueden llegar a salvar vidas en Gandia


Gestos. Ganas. Inteligencia. Sentido común. A veces utilizando alguno de ellos se consigue mucho con muy poco.




 

Con poco se hace mucho. Gestos que pueden llegar a salvar vidas en Gandia

Llevaba años allí. Y no hace falta esperar a las quejas de los vecinos. Simplemente utilizando el sentido común, la inteligencia, las ganas de hacer bien las cosas, o cualquier adjetivo para ver que hay cosas que muchas veces, demasiadas, no se piensan antes de ejecutarlas.

Es lo que ha ocurrido en la calle de Sant Vicent, justo en el cruce con la calle l'Hostal que va al Prado. Cuando se ejecutó la ronda perimetral de Gandia, hace ya años, se colocó un hueco en la acera para depositar el contenedor de basura. Pasaron los años y se ve que, con el tiempo, apareció una nueva calle o un nuevo cruce o un nuevo paso de peatones. ¡Será por años! Y ahora el departamento de Servicios Básicos al Ciudadanos ha realizado obras. Obras sencillas. Baratas. O incluso que no tienen precio si se compara con los daños que le pueden producir a una persona. Con este gesto tan sencillo, de retirar un contenedor justo delante de un paso de peatones y en un cruce, se logra una mayor seguridad para los vecinos y también para la circulación que se evita sustos cuando detrás de un contenedor aparece un peatón.

Hace días que se han llevado a cabo estas obras que han consistido en rellenar el agujero donde estaba el contenedor y trasladar éste unos metros hacia arriba de la calle de Sant Vicent, justo delante de una vivienda que se derribó hace décadas y que, en los 80 albergó una librería en las inmediaciones de un conocido horno de la época. Como se puede apreciar con poco, a veces, se hace mucho.

Ya ocurrió con el contenedor ubicado en el paso de peatones frente a los Juzgados, donde los propios Guardias Civiles que custodian el edificio se hartaron de indicar al ayuntamiento que era peligroso sobre todo por la cantidad de escolares y madres que acudían al colegio Roís de Corella. Y costó retirarlo. Ahora, una nueva actuación sencilla se ha sumado al sentido común. Hubiera sido más fácil y barato, no cumplir órdenes escritas o verbales de quienes demuestran no tener sentido común, ese sentido que a veces es el menos común. Pero claro, eso ya es otra historia.

Enhorabuena y felicidades por este tipo de actuaciones.