Una cruz trae de cabeza a Oliva por su rocambolesca adquisición


El juez del número 3 de Gandia ha admitido a trámite una denuncia por el robo de esta Cruz del Término, del siglo XVI, por parte de un anticuario. El arqueólogo municipa medió para la compra y Oliva pagó 6.000 euros. El juzgado ha citado a cinco testigos a ver qué ocurre.




 

Una cruz trae de cabeza a Oliva por su rocambolesca adquisición

El juzgado de Gandia ha admitido a trámite una denuncia de una mujer, Elisa Gilabert, que según publica hoy el periódico Levante-EMV, entregó la citada Cruz del Término a un anticuario de Dénia para que la estudiara y la valorara, sin volver a saber nada de la pieza museística. De hecho, según la denuncia, la cruz estaba en casa de la familia de la denunciante y se la entregó en presencia de testigos para que fuera estudiada y valorada sin que regresara de nuevo a su dueña por lo que, siempre según la denuncia, supuestamente, fue robada por el anticuario y posteriormente vendida al Ayuntamiento de Oliva por 6.000 euros.

Como publicó Cope-Onda Naranja en su día, el Ayuntamiento de Oliva adquirió la Cruz del Término hallada en Dénia, concretamente una cruz del siglo XVI decorada con un repertorio iconográfico vinculado al Comtat y la Vila de Oliva que supuso hace medio año un coste para el consistorio de 6.000 euros (ver noticia pinchando aquí) y que ahora trae de cabeza al municipio dado que el Juez que instruye la causa, ha aceptado a trámite la demanda y ha llamado a declarar a cinco personas relacionadas con este rocambolesco caso.