El Centro Histórico Comercial de Gandia se deteriora


La conocida como milla dorada de Gandia atraviesa horas bajas, y lo hace porque desde hace unos meses son muchos los comercios que han ido cerrando sus puertas dejando una imagen desoladora del Centro Histórico de Gandia.




 

El Centro Histórico Comercial de Gandia se deteriora

Unos dicen que se trata de un problema por la falta de políticas comerciales por parte del Ayuntamiento, otros achacan la problemática a lo elevado de los alquileres de la Calle Mayor y los comerciantes se quejan, entre otras cosas, de la imagen que da el Centro, lo complicado de acceder y sobre todo la suciedad que acumula en sus calles.El Ayuntamiento de Gandia ha realizado un doble esfuerzo, por un lado en la búsqueda de aparcamientos mediante la rebaja en el precio del aparcamiento que también ha pasado a llamarse del Centro Histórico, y con una nueva contrata de limpieza, que se va a poner en marcha a partir del mes de septiembre, con el incremento en la brigada de limpieza, y sobre todo con nueva maquinaria que se espera pueda mejorar el actual servicio, pero lo cierto es que, además de antihigiénico, el aspecto del Centro de Gandia es deplorable, hasta el punto que los comerciantes, hartos, han decidido empezar a actuar por su cuenta colocando carteles y conminando a los propietarios de los perros que orinan constantemente en sus fachadas, a que los controlen más.Hay que limpiar más, nos dicen algunos de los comerciantes de la Calle Mayor, y sobre todo hay que hacerlo mejor, porque los propios operarios de la empresa encargada de la limpieza de la zona nos reconocen que solo se baldea la Calle Mayor y las calles adyacentes cada tres días, pero que con la suciedad que se genera, sobre todo por parte de los perros, es una periodicidad claramente insuficiente.Esquinas corroídas, papeleras oxidadas, maderas deterioradas y suelos manchados es la estampa que recibe a los viandantes que, además de luchar contra el calor en época estival, lo han de hacer también con la suciedad y los malos olores que se generan en la que debería ser la milla dorada de la ciudad por ser la más comercial, pero que ahora mismo lo que la dora no es precisamente el oro.