El cambio brusco de temperaturas de estos días provoca el primer brote epidémico de resfriados y gripe


Cada español sufre como mínimo dos resfriado al año




 

El cambio brusco de temperaturas de estos días provoca el primer  brote epidémico de resfriados y gripe

En España está generalizado el concepto equivocado de que la principal vía de contagio es el frío, cuando se trata del contacto directo con las personas resfriadas.

El tratamiento del resfriado es sintomático, pero hay nuevos productos en forma de spray nasal que pueden ayudar al sistema inmunológico a interferir en el proceso de asentamiento y multiplicación de los virus.

El resfriado es una infección de las vías respiratorias, nariz, garganta, causada por virus y muy contagiosa. "Es un proceso generalmente leve, que afecta la calidad de vida de los enfermos, siendo un motivo frecuente de consulta al médico y de ausencia del trabajo y la escuela. Hay una gran variedad de virus, más de 200 tipos distintos, que pueden causar el resfriado, lo que hace que el organismo no tenga preparadas las defensas ni se puedan crear vacunas", indica el doctor Nicolás González Mangado, Jefe del Servicio de Neumología de la Fundación Jiménez Díaz.

El tiempo frío influye en el desarrollo de los resfriados, ello se debe, como explica el neumólogo González Mangado a que con el tiempo frío está más baja la humedad relativa del aire y los virus sobreviven mejor. "Además, estas condiciones de sequedad, tanto en el exterior como en el interior por las calefacciones, hacen que se resequen las mucosas de las vías respiratorias favoreciéndose la acción de los virus", señala.

Este ha sido un invierno atípico, con temperaturas muy suaves, y el mes de enero ha sido uno de los más calurosos en los últimos años. Nicolás González Mangado destaca que el cambio brusco de las temperaturas ha provocado de repente un gran número de casos de de resfriados y los primeros brotes de gripe. En los próximos días se espera un rebrote de casos debido a los cambios bruscos meteorológicos.

En España hay un concepto equivocado sobre el contagio

El resfriado es la infección vírica respiratoria más extendida. Su período de incubación es de 48 a 72 horas. Muy pocas personas escapan a esta enfermedad y la mayoría padece varias infecciones al año. Así, se estima que los adultos sufren de dos a cinco resfriados al año y los niños un promedio de cuatro a diez.

Si se tienen en cuenta estas cifras y suponiendo que cada habitante sufre sólo una media de dos resfriados anuales, para una población como la española, con 40 millones de habitantes, supondría un total de 80 millones de resfriados al año en nuestro país.

"Las personas nos contagiamos de otras que están enfermas ya que al hablar, toser o estornudar se emiten unas gotitas minúsculas donde se vehicula el virus y que permanecen un tiempo en el aire que respiramos y en los objetos del entorno. En España curiosamente prevalece que la principal vía de contagio de los resfriados y gripe es el frío cuando se trata del contacto directo de una persona con otra. Este contagio puede realizarse de dos formas: por vía inhalada o por la vía del contacto físico", explica el doctor Nicolás González Mangado. La forma de prevenir los resfriados es evitar siempre que sea posible el contacto con personas que estén resfriadas. Los virus emitidos al toser o estornudar pueden alcanzar los 4 metros. Hay que lavarse las manos después de estar en contacto o saludar a una persona resfriada y limpiar o evitar tocar superficies de contacto de una persona resfriada como monedas y billetes, pomos, pasamanos de escaleras, mesas, teléfonos, etcétera. Y deben evitarse los cambios bruscos de temperatura, las temperaturas bajas y los enfriamientos.

Virus implicados

El resfriado se trata de una enfermedad que afecta sobre todo a la nariz y la garganta, aunque puede extenderse a veces hasta la laringe y la traquea. Dura varios días y puede ser causada por más de 200 virus diferentes, por lo que no existe una vacuna capaz de proteger frente a todos ellos. Entre los virus que provocan esta infección destacan:

Rhinovirus: Causan aproximadamente el 30-35 por ciento de todos los resfriados en adultos y son más activos a principios del otoño, en primavera y verano. Hasta la fecha se han identificado más de 110 tipos distintos de Rhinovirus.

Coronavirus: También ocasionan un gran porcentaje de resfriados, sobre todo en invierno y a comienzos de la primavera. Se han aislado más de 30 clases diferentes, pero sólo tres o cuatro afectan a los seres humanos.

Adenovirus, Orthomyxovirus, Coxsackievirus, Paramyxovirus, Ecovirus y Enterovirus, todos ellos responsables de otras enfermedades más graves, son los causantes del 10-15 por ciento de los resfriados.

La infección se produce en el tracto respiratorio superior, no en el inferior, ya que los virus son muy sensibles a la temperatura y se multiplican con mayor facilidad a 32º centígrados o menos, graduación propia del tracto superior mientras que en el inferior la temperatura alcanza los 37º C.

Síntomas

Los síntomas dependen del virus responsable del resfriado. Los más frecuentes son:

-          Dificultad para respirar por medio de la nariz.

-          Tos.

-          Garganta seca e irritada / Voz ronca.

-          Estornudos.

-          Ojos lagrimosos.

-          Disminución o pérdida de la capacidad olfativa y del gusto.

-          Goteo nasal. Esta secreción comienza siendo muy acuosa y después se vuelve más espesa y de color verdoso.

-          En ocasiones puede aparecer dolor de cabeza o fiebre.

Contagio y propagación

El contagio del virus del resfriado se produce a través de gotitas de saliva que se expulsan mientras se habla, se tose o se estornuda, afectando en primer lugar a las células de las vías aéreas (tracto respiratorio).

Las mayores tasas de infecciones corresponden a niños que infectan a los adultos y a los ancianos de su familia. Los espacios cerrados o con aglomeraciones y los lugares donde conviven durante horas diversos individuos (colegios, centros geriátricos, hospitales) son más proclives a la diseminación de la infección.

Para evitar contagiar a otras personas, el enfermo de resfriado puede adoptar ciertas precauciones, como son:

-          Cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo cuando tosa o estornude.

-          Lavarse las manos después de toser o estornudar.

-          Si es posible, permanecer lejos de personas con asma o patología pulmonar crónica.

Novedades en el tratamiento del resfriado

"El tratamiento del resfriado es un problema porque no hay una vacuna debido a la gran variedad de virus y sus mutaciones, por lo que se deben tomar medidas sintomáticas para sentirse mejor y reducir la fiebre, el dolor, la congestión nasal, el lagrimeo, los estornudos, o la tos", explica el doctor Nicolás González Mangado, Jefe del Servicio de Neumología de la Fundación Jiménez Díaz. Mangado recuerda que los virus del resfriado no son sensibles a los antibióticos y que éstos sólo son efectivos contra las bacterias. "Nunca se deben tomar antibióticos ya que no matan los virus sólo son efectivos contra las bacterias y siempre debe consultarse al médico o farmacéutico antes de utilizar un medicamento", insiste el doctor González Mangado.

Hasta ahora no existía ningún fármaco que curase el resfriado dado que únicamente se podían aliviar los síntomas con productos específicos. Sin embargo hay nuevos productos en forma de spray nasal que pueden ayudar al sistema inmunológico a interferir en el proceso de asentamiento y multiplicación del virus, acortando la duración del resfriado, haciéndolo menos severo e incluso evitando su desarrollo.

Primera Defensa de Vicks es el primer producto sanitario que combate los virus que producen el resfriado para que este no progrese. "Esta novedad en el tratamiento del resfriado actúa de forma local y son sustancias que se administran en forma de spray. Utilizado cuando aparecen los primeros síntomas puede ayudar a evitar que el resfriado se desarrolle, acortar su duración o hacer que éste sea menos severo", explica el doctor González Mangado.

Recomendaciones para aliviar los síntomas del resfriado

Abstenerse de utilizar antibióticos. Pueden generar resistencias que impedirían que los antibióticos actúen si son necesarios en otra infección posterior. No debemos olvidar que los antibióticos combaten las bacterias, pero no los virus. Los resfriados son infecciones causadas por virus.

Ingestión de abundantes líquidos. Mantienen la hidratación y estimulan las secreciones de las mucosas, que son la primera línea de defensa contra la infección. Produce una defensa física, facilitando la eliminación de virus y bacterias a través de las secreciones. Se recomiendan especialmente bebidas calientes y con sabor (caldos, infusiones, sopas).

Lavarse las manos con frecuencia y no tocarse a menudo los ojos o la nariz. Evita el contagio. Al sonarse la nariz, estornudar o toser, tenemos contacto con gérmenes y después tocamos todo tipo de objetos y personas. Las mucosidades ayudan a la transmisión de gérmenes. Después nos tocamos los ojos que están comunicados con la nariz por la vía lacrimonasal.

Evitar el estrés. Se ha demostrado que el estrés es un factor importante de descenso en la actividad del sistema inmune. Al disminuir esta actividad, somos más propensos a enfermar.

Mantener un buen estado general de salud. Disfrutar de una dieta equilibrada, ingiriendo mayor cantidad de frutas y verduras y practicar deporte con regularidad. Aumenta la resistencia al contagio. En el caso de contagio, disminuye el riesgo de complicaciones asociadas al proceso catarral.

Practicar inhalaciones aromáticas (mentol y eucalipto). Alivia los síntomas, aumenta la secreción de la mucosa y facilita el paso del aire a través de los senos nasales. Se consigue también una acción expectorante. Se ha demostrado el efecto beneficioso del mentol, que proporciona alivio a los síntomas respiratorios.

Utilizar humidificadores para el ambiente. Facilita la excreción de la mucosidad.

Emplear pañuelos de papel. Evita el contagio.

Tomar un baño caliente. Favorece la descongestión nasal.

Pasear. Ayuda al sistema inmune a hacer circular los anticuerpos que combaten la infección.

Protegerse contra el frío. El sistema inmune se centra únicamente en combatir el resfriado y no desplaza energía para evitar el frío.

Hacer gárgaras con agua salada. Alivia la garganta irritada.

Ingerir ajo. Ayuda a combatir los gérmenes y parece que también ayuda a atenuar los síntomas.

Evitar el alcohol y el tabaco. El sistema inmune responde mejor así al tratamiento sintomático.

Huir de los espacios cerrados donde se agrupa mucha gente. Puede evitar el contagio del virus.