Editorial: Regular los Vehículos de Movilidad Personal en Gandia


En el periódico 7 y Medio Noticias se aborda el problema de los patinetes y motos eléctricos que circulan por la playa de Gandia.




 

Editorial: Regular los Vehículos de Movilidad Personal en Gandia

Poco a poco han ido proliferando. Primero como regalo de Reyes o Cumpleaños y últimamente como modelo de diversión. Se trata de los artefactos eléctricos, desde patinetes unipersonales hasta motocicletas, que van llenando poco a poco las calles de Gandia y, sobre todo, la playa durante este verano. Es cierto que desde hace un par de años ha habido un aumento considerable directamente proporcional a la disminución de la educación vial para conducir los mismos.


Pitos, juergas, móviles en la mano, invasión de carriles, en sentido prohibido… parece que todo vale para utilizar estos vehículos que ya han comenzado a generar las primeras críticas entre los peatones y turistas. Y como suele ocurrir en este tipo de casos, el legislador llega tarde y mal.


La playa de Gandia se ha convertido en un auténtico circuito de carreras de motos eléctricas que, haciendo sonar sus bocinas, advierten a todo quisqui que tiene la obligación de apartarse. Y como suele ser habitual en la mayoría de casos se trata de jóvenes que circulan en ellos por pura diversión. Peor es el caso cuando padres llevan a sus hijos o mascotas entre las piernas a bordo de estos chismes.


Este verano ya se ha abierto el debate sobre la regulación de estos vehículos pero parece ser que la administración mira para otro lado lo que contrasta a veces con la rapidez en legislar otros menesteres. Así pues, habría que copiar a la alcaldesa Ada Colau quien, a golpe de decreto, plantó cara a lo que estaba siendo un desmadre en su utilización por Barcelona y también por sus playas. Un decreto dado que las competencias son municipales y, más tarde, con tranquilidad y asesorados por expertos su homóloga en Gandia, Diana Morant, comenzar a ver qué ocurre con estos vehículos de movilidad personal y qué encaje tiene en una ordenanza.


Esperemos que lo que resta de verano no tengamos que ser noticia por algún incidente entre moteros eléctricos y turistas como antaño ocurría con los manteros y la policía siendo apoyados los primeros y jaleados los segundos. Cuando un artefacto eléctrico de estos, conducido por un joven que pueda o no ir ebrio, atropelle a alguien en pleno paseo Marítimo Neptuno será tarde para actuar y legislar. Y sí. Es competencia municipal y por eso no se debería dejar el tema para largos meses, habida cuenta que ya comienzan a proliferar también durante el invierno por el paseo de las Germanies y la calle Major. Muchos peatones, seguramente lo agradecerán. Un servidor, uno de ellos.