La Catedral instala la lápida del obispo de El Real de Gandia, José Gea


La Catedral instala en la capilla de San José la lápida del obispo de El Real de Gandia, monseñor José Gea Escolano. El obispo realero que lo fue de emérito de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol falleció el 6 de febrero pasado en Valencia.




 

La Catedral instala la lápida del obispo de El Real de Gandia, José Gea

La lápida del obispo valenciano, natural de El Real de Gandia, monseñor José Gea Escolano, fallecido el pasado 6 de febrero en Valencia a los 87 años de edad, ha sido instalada ya en la Capilla de San José de la Catedral de Valencia, en donde recibió sepultura.


En la lápida, de mármol negro, figura en la parte superior el escudo episcopal de monseñor Gea y, en la parte inferior, la reproducción de un crismón de estilo paleocristiano. Igualmente, figura la siguiente inscripción, que dejó indicada por voluntad propia: ''cantaré eternamente las misericordias del Señor, salmo 88''.


Monseñor José Gea Escolano, obispo emérito de Mondoñedo Ferrol, falleció en Valencia, donde residía, y la misa exequial por su eterno descanso fue presidida por el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares.


El prelado fue enterrado en la misma capilla en donde también recibió sepultura el cardenal Agustín García-Gasco, fallecido el 1 de mayo de 2011 a los 80 años de edad.

 
Monseñor José Gea Escolano nació en la localidad valenciana de El Real de Gandía, el 14 de junio de 1929. Doctor en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca, realizó sus estudios eclesiásticos en el Seminario de Valencia y fue ordenado sacerdote en 1953. Inició su labor pastoral en la parroquia de San Jaime de la localidad valenciana de Moncada y en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima de Valencia, de las que fue titular.


Compaginó su ministerio sacerdotal con la labor de profesor de Religión, de Teología Moral y Teología Pastoral.


En 1971 fue nombrado obispo auxiliar de Valencia por el papa Pablo VI y su ordenación episcopal tuvo lugar en la Catedral de Valencia. Cinco años después fue nombrado obispo de la diócesis de Ibiza y desde 1987 fue obispo de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol, de la que se mantuvo al frente durante 18 años.


En 2005 la Santa Sede aceptó su renuncia al cumplir los 75 años de edad. Desde entonces ejerció su labor pastoral como misionero en la diócesis de Carabayllo, en Perú, hasta que se trasladó a vivir a Valencia, donde permaneció los últimos años de su vida.


Entre otros cargos, en la Conferencia Episcopal Española, fue miembro de la Comisión Episcopal del Clero, de la Comisión de Pastoral y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.

Fotos: A. Sáiz/Avan