Condenados por apalear a un vendedor de rosas en la playa de Gandia


La Audiencia de Valencia ha ratificado la condena a dos personas por pegar una paliza a un vendedor de rosas en la playa de Gandia. El retraso del procedimiento se conmuta con la pena de no volver a delinquir en tres años.




 

Condenados por apalear a un vendedor de rosas en la playa de Gandia

Los hechos ocurrieron sobre la una y cuarto de la madrugada del 25 de agosto de hace cinco años cuando dos personas increparon en un local de la calla Clot de la Mota de la playa de Gandia a un repartidor de rosas. El vendedor ambulante abandonó el local y los dos acusados salieron tras él con la intención de menoscabar su integridad física, propinándole golpes y patadas al vendedor de rosas hasta que lo dejaron tirado y marchándose ambos del lugar.


En el juicio no se ha podido acreditar que los dos agresores utilizaran instrumentos peligrosos como puños americanos. No obstante, el vendedor de rosas sufrió un traumatismo cráneo encefálico, herida inciso-contusa en mandíbula, en cuero cabelludo, en mano derecha y excoriaciones en rodillas y codos. El herido tuvo que ser asistido en el hospital y necesitó de tratamiento médico quirúrgico con la implantación de tres grapas en la cabeza y siete puntos de sutura, tardando en curar cincuenta días.


En diciembre, justo cuatro meses después de esta agresión, cuando eran las 5:20 de la madrugada, los dos agresores coincidieron en las proximidades de una conocida discoteca con el vendedor de rosas. Y con la intención de causarle temor e intimidarle uno de ellos le dijo ''¿te acuerdas de la paliza que te di? Como digas algo de lo que pasó, te mato''.


El agresor se marchó del lugar con su vehículo siendo anotada la matrícula por el vendedor de rosas quien comunicó lo ocurrido a la Policía.


El juez condenó a los dos detenidos por un delito de lesiones a un año y seis meses de cárcel y una indemnización de 3.200 euros para el vendedor de rosas, además de orden de alejamiento de 100 metros del domicilio o lugares que frecuente el vendedor y prohibición de comunicarse con él durante 4 años. Además a quien le amenazó preguntándole si se acordaba de la paliza se le añaden once meses más de cárcel.


Como quiera que el procedimiento ha estado paralizado desde el 7 de octubre de 2013 hasta el 24 de junio de 2015 por causas ajenas a los imputados, la Audiencia ha acordado suspender las penas siempre que no delincan durante los próximos tres años.